domingo, 26 de septiembre de 2010

Comics en el país de Liliput

De un tiempo a esta parte nos ha asaltado el ataque de los comics diminutos. Ediciones minúsculas de obras clásicas, y no tan clásicas, que pierden todo su sentido y su esplendor en un tamaño que no les hace justicia. Puedo entender las razones de esta moda nefasta, pero no las puedo defender. Básicamente se reducen a una sola: vil metal. Por un lado la dura bota de la crisis sobre el cuello de los compradores ha forzado a las editoriales a buscar soluciones ingeniosas para seguir dando salida a su catálogo de manera asequible al público. Menos dinero por más material, comics vendidos al peso. Nunca he llegado a comprender esa relación cantidad-precio de la que hablan algunos aficionados, siempre he pensado que la cuestión estaba en la calidad-precio, en comics hecho con mimo. Entiendo que mucha gente quiera tener tebeos que no se puede permitir en otro formato. Es la única forma de conseguir esos comics. Fue el camino que inició Forum con aquellas ridiculeces en blanco y negro que bautizaron como Biblioteca Marvel. En poco tiempo y por un precio módico se pudieron adquirir colecciones completas inencontrables, pero hay cosas que no merecen la pena según y cómo. Otro aspecto, claro, es tener que dejar pasar algunas publicaciones precisamente por falta de liquidez. A mí también me gustaría ser guapo y ligarme a quien se me antojase, pero esto es lo que hay.

La otra causa reposa también en un fondo mercantilista. Vender esos tomitos encuadernados con un tamaño reducido hace que se asemejen más a los libros convencionales. Por un lado es un intento de encuadrar en el producto dentro del concepto de Novela Gráfica que tanto tirón tiene. Por otro, es una forma nada sutil de superar ese complejo que todavía pesa entre tantos lectores no habituales de comics. Alcanzar a un nuevo mercado en ela idea de que el comic es un subproducto vergonzoso y/o para niños continúa arraigado. Oiga, no, señora, esto que estoy yo leyendo es una Novela Gráfica. ¿No se ha dado cuenta de la pinta de libro serio que tiene? Yo un comic lo quiero ver en grande, permitirme disfrutar de las ilustraciones, poder recrearme en los detalles y que las tintas no formen un manchurrón uniforme y borroso. Mientras a través de la red todavía pueda comprar directamente a las editoriales extranjeras, no pasaré por caja para cargar con las recientes versiones de Ranxerox, la trilogía Fin de Siglo de Bilal, León el Terrible y tantas otras. Qué demonios, si hasta algunas nuevas obras empiezan a ser concebidas ya en esos formatos de risa. Llego a la librería, observo las estanterías con las novedades, las hojeo y me pongo a refunfuñar. Ya soy mayor para jugar con Polly Pockets.

8 Comentarios:

David dijo...

Uuuummm.. Recuerdo que me compré dos de El Príncipe Valiente de Bruguera en una edición de bolsillo enana (aquello era un horror)...pero claro, la de Burulan no la vendían y la de B.O no la encontraba, así que los devoré y disfruté como el niño que era y la obra maestra que sigue y seguirá siendo.

Ahora no compraría una edición así de la obra de Foster, del mismo modo que no compré lo de la Biblioteca Marvel. Eso sí. Me parece bien que cada uno compre lo que quiera..pero a mí los tebeos me gusta cada vez más leerlos bien editados. Es decir, que esos tebeos de Marvel, creo que hay que verlos en color.. Por otra parte.. me pasa lo mismo con esas ediciones ABSOLUTE TAN GRANDES. No me gustan. Si no era ese el tamaño original. ¿por qué lo han sacado así? Pienso por ejemplo en los recopilatorios de la obra de Adams. No los he pillado por ese motivo. Y lo que me molesta es que en inglés cuestan casi el doble. Así que no sé si al final me haré con los de su versión en castellano (o esperaré).
Supongo que eso es decisión propia y personal de cada lector, lo de decidir comprarlo si le gusta a pesar de cómo está editado.
De todas formas, hay cosas que deben dar bastante rabia.. como lo de los Nuevos Titanes de Wolfam y Perez. La sacan hace nada en formato pequeño, y ahora mismo, en un formato algo mayor, como el original, vamos... Menos mal que no la hice en un primer momento..

Javier Mesón dijo...

Difícil cuestión la que planteas, por una parte si ese comic es en formato pequeño y se puede leer bien no me digusta, pero cuando las viñetas sean grandes y el dibujo sealegible. Casos como Historias Negras de Abuli/Bernet o integrales de cómics europeos con un montón de texto y muchas viñetas, me niego a leerlos rotudamente, y no me vale la excusa de un precio reducido y muchas páginas al peso.

Dr. Quatermass dijo...

Pues esperate a que todo el mundo lea comics en una pantalla LCD de 7 pulgadas como máximo, eso si que va a ser penoso, y falta muy poco para que explote el fenómeno....

Fran G. dijo...

Eso no lo veo tan claro, Doctor. Leer comics en el ordenador es como escuchar música a través de los altavoces del móvil. A los que siguen la última de Shakira, les vale, y a los que se compran la grapa de Marvel Zombies, también. Pero eso es público efímero. A los que nos gusta de verdad la música compraremos la remasterización de Revolver, y a los que de verdad nos gusta el comic, querremos el 2001 de Jack Kirby, cuando se reedite, en un bonito tomo. Seremos tal vez una minoría elitista, sí, pero es que yo no pienso votar a Belén Esteban, no sé si me explico.

Mo Sweat dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con el último comentario de Fran. Hay cosas que tal vez tendrán un pequeño boom al principio, pero que terminarán cayendo por su propio peso...

Yo no puedo leer cómics en el ordenador, no sé, no me va... igual que como bien dices, no acostumbro a escuchar música con el móvil ni cosas por el estilo. En mi caso me gusta tocar el papel, olerlo, acomodar los cómics en mis estanterías con mimo y en ocasiones, incluso, oredenarlos o reordenarlos por autores, etc... En cuanto a la música, escucharla tranquilamente en mi casa o conduciendo (siempre conduzco con música) y nada de Shakira o David Bisbal, en mi caso, me encanta escuchar a Otis Redding, Marvin Gaye, Stevie Wonder, Grover Washington Jr., Anita Baker, Keith Sweat o Alicia Keys (la de los tres primeros discos, la de los dos últimos, más poppy, ya no me interesa), por poner sólo unos ejemplos.

Saludos.

Jero dijo...

Yo me alegro muchísimo de tener los tebeos incluidos en "Fin de siglo" (que son sólo dos, por cierto, no una trilogía) en sus ediciones inmediatamente anteriores. Son el doble de caras, sí, pero puedo leerlas y realmente disfrutarlas sin estar pensando cada dos viñetas: ¡malditos jíbaros!

Lo de "Ranxerox", "Frank Cappa", "Adele Blanc-Sec" o "En carne viva" me parece una auténtica pena. Lo mismo (como bien apunta David), que los absolutes de "La broma asesina", "Watchmen" o "Green Lantern/Green Arrow" (y todos los demás, en general, menos el de "V de Vendetta", que algo más de sentido sí tiene...)

Ya puestos a echar pestes de las ediciones supuestamente "deluxe": ¿a alguien le gustan realmente esos mostrencos recopilatorios de "Predicador", "Los perdedores" o la "JLA" de Morrison? Yo cada vez que los veo siento unas ganas tremendas de usarlos para dejar inconsciente a alguien de un porrazo en la cabeza, al estilo de las viejas películas de suspense...

Fran G. dijo...

Fuck, yeah! La trilogía es Nikopol, que es mi favorita de Bilal. Se me fue la olla ahí.

Jero dijo...

Hoy he estado ojeando/hojeando la reedición integral de "Los combates cotidianos" de Manu Larcenet y ¡maldición, han vuelto a hacerlo! Menos mal que, una vez más, yo ya lo tenía en los cuatro álbumes originales. Aún así me ha hecho daño a la vista...