Aparecidos es una peliculita hispano-argentina de 2007 que comienza hundiendo los dedos en las leyendas urbanas con guiños a Psicosis y las road-movies, y termina como un drama social. Supuso la opera prima del realizador español Paco Cabezas y cuenta la historia de dos hermanos, Malena y Pablo, que se dirigen a visitar la casa familiar antes de firmar los papeles que autorizan a desconectar a su padre de la máquina que lo mantiene con vida. En el camino les ocurrirán una serie de extraños acontecimientos. Encontrarán un diario que relata unos estremecedores asesinatos acaecidos años atrás y según avanzan en su viaje se les irán apareciendo las víctimas de esos crímenes. Los hermanos descubren que están siendo testigos de los acontecimientos que sucedieron hace dos décadas e intentarán cambiar el pasado.
La situación es inquietante y está lo suficientemente bien llevada como para seguirla con un mínimo de interés. Con un ambiente misterioso y de mal rollito creado a base de una iluminación parca y poco más. Se trata de una producción modesta que cae en demasiados tópicos, que va dejando cada vez más cabos sueltos respecto a las motivaciones de los personajes, y que carga con unas interpretaciones que dejan algo que desear. No es el caso en cambio de la protagonista, Ruth Díaz. Una actriz que llena cada secuencia en la que aparece sólo con la mirada. Pero Aparecidos es una película en la que desde el principio hay que tomarse cada convencionalismo cinematográfico que aparece como algo inherente al género, o no hay manera de entrar en ella.
Lo mejor viene a medida que avanza la trama. La acción se va apartando del típico largometraje de sustos para contar algo muy distinto. Una historia que entroncará con la tragedia de los desaparecidos de la dictadura argentina y con el propio pasado del padre de los protagonistas. No hay fantasmas, no están Jason ni Freddy Kruger. El verdadero horror está en el alma humana. Nosotros somos el monstruo. Sólo cuando uno cae en la cuenta de cómo se llama la película y de qué trata de verdad, descubre que lo que empezó como una historia de miedo acaba como una de terror. Un entretenimiento con un interesante giro final bien engarzado, con aciertos y errores a partes iguales, no perderá el tiempo si ve Aparecidos, pero tampoco la recordará al día siguiente.Calificación: 2
3 Comentarios:
Acompáñese con té helado.
¡Qué mal rollo dan los asesinatos de las dictaduras de Argentina! Una vez lei un reportaje y comentaban cada cosa...
Y recuerdo también lo de Gonzalo Suárez, "El lado oscuro", que me dejó también a cuadros (lo mejor que le he visto, por cierto).
Y sí, los de cualquier dictadura...
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