viernes, 9 de julio de 2010

V

Tal vez magnificamos las cosas que nos marcan de niños. V fue una serie mítica de los años 80. Aquella "de los lagartos", en la que unas naves alienígenas aparecían sobre el cielo de las principales ciudades de nuestro planeta y unos extraterrestres pacíficos y bondadosos, pero extrañamente fríos y militaristas, contactaban con la humanidad para intercambiar mutuo conocimiento y beneficio. Pronto se revelaría que bajo esa fachada se encontraban unos seres de aspecto reptiliano con aviesas intenciones. La audiencia entera se quedó pegada a la pantalla, imágenes imborrables, como la archiconocida de la mala de la serie dilatando su mandíbula para tragarse una rata viva, impactaron en nuestras retinas, y docenas de frases y gestos pasaron a formar parte del imaginario popular. Ahora los americanos han visto que disponen de los medios para volver a contar la misma historia en condiciones, libre de aquel entrañable aspecto kistch ochentero que poseía la original.

Ha acabado la primera temporada del remake que se han marcado y la sensación es un tanto desasosegante. Sí, uno empieza a verla con cariño y expectación, se remueve en el asiento al ver situaciones conocidas llevadas a la pantalla con la suficiente espectacularidad, pero pronto empieza a notar cabos sueltos mal explicados. Nunca quedan suficientemente claras las motivaciones de nadie, no se acaba de comprender la existencia de lagartitos buenos, o cómo son capaces de encontrar atractivos a los humanos hasta llegar a enamorarse si para nosotros ellos son tan repulsivos. Según avanza la acción, los protagonistas se muestran poco atractivos, a excepción de Kyle Hobbes un tipo cínico, una especie de antihéroe, a quien da vida Charles Mesure, y la sensación general es de una ligera indiferencia. Fastidiosamente, la puesta al día hace incidencia en elementos más místicos y se obvía toda la simbología nazi que tantas connotaciones daba a la serie original, quedando aquí sustituida por un sutil mensaje de cómo la sociedad civilizada debe defenderse del terrorismo con medios que no nos equiparen a los terroristas.

El hallazgo es la nueva malvada, Anna, encarnada por Morena Baccarin. Su físico, su sonrisa enigmática, su hieratismo, sus desconcertantes parpadeos reptilianos, la forma de su cráneo y la manera en que mueve la cabeza, componen el inevitable foco de fascinación. Baccarin logra construir una villana más carismática que la que recordamos aquellos que ahora peinamos canas, si aún tenemos la suerte de peinarnos todavía, cuando vimos la serie original de niños. De todos modos, las escenas de acción pretenden ser trepidantes, pero son tan mareantes como un carrusel. Eso sí, los efectos están bastante bien para ser una serie de televisión. Al final, la nueva V promete más de lo que ofrece y el entretenimiento inicial da paso a una trama excesivamente alargada, lenta y aburrida, como un coitus interruptus con el condón puesto. A los la vean con nostalgia les parecerá interesante, pero decepcionante. A los que no saben nada de Dayana ni de Mike Donovan, V les resultará un entretenimiento curioso, pero finalmente poco satisfactorio. Ni siquiera el supuesto dramático cliffhanger final es lo suficientemente impactante.

11 Comentarios:

PAblo dijo...

La he seguido a ratos.

No me atrae nada, salvo la Baccarin. Por otro lado, ya me decepcionó la revisión de la serie original cuando mi mujer se hizo con ella llevada por las agujas de la nostalgía.

Impacientes Saludos.

Crowley dijo...

La he visto y he acabado desesperado de ver que no ocurría nada de nada. Me quedo con la original de todas todas.
Un saludo

David dijo...

Me gustó (por cosas de la edad y el "delirio generacional colectivo") la original... pero a medida que avanzaban los episodios ya me iba pareciendo cada vez más culebrón, con algunos errores (la "voz distorsionada" de los aliens que luego desaparecía) y aburrida (hasta dejé de verla (no sé si alguien me contó el final).
No me interesa nada en absoluto ponerme con esta nueva versión.
Un saludo.

Lucifer, Becario del Mal dijo...

nefasto. ni ruido ni nueces ni nada. Para poco ha sevido, recordarnos los ochenteros uniformes de charol de Dyana y poco mas.

Juan "Manhattan" dijo...

Qué manía con los remakes!
No me atrae nada de nada.

Juls dijo...

Discrepo con todos.
A mí me ha gustado.
Y también ví la original.
Unas ganas horribles de ver lo que pasa en la segunda temporada.

Víctor González dijo...

No la he visto ni pienso hacerlo, aunque la reseña casi me convence. La serie original me parecía... un poco tonta, aunque a mi hermana pequeña le encantaba, lo que entonces a mi me inquietaba bastante. En fin. Tanto remake cansa un poco. ¿Alguien tiene algo nuevo?
Un saludo,

Kinezoe dijo...

La primera, la original, fue todo un fénomeno en su día. Me encantaba, pero volví a verla no hace mucho y ya me pareció algo peor, sobre todo de la mitad hasta el final (si es que todo tiene su momento...). Esta nueva no me atrae lo suficiente como para conseguirla y empezar a verla (a pesar de la Baccarin). Eso sí, muy interesante el post.

Saludos.

Francisco Casoledo dijo...

El post, sugerente como siempre, impulsa a verla cuando menos y opinar. Aunque tal como la describes recuerda al bluff Flashforward... lagarto lagarto

Anónimo dijo...

Yo creo que deberian mantenerse al margen de la opinión de uno solo y si se atreven con ella veanla sin más(para así forjarse una opinión negativa o positíva por sí mismos).Que sí; que bueno, que vale, que si Diana con sus tacones y su laca "dominatrix style" y tal, que si lagartos malos tragando ratas y Donovan pistola en mano y poniendo boca de esfinter...La serie original era francamente mala y por mucha nostalgia que haya en ella la serie era repito francamente mala y no te la crees ni intentandolo hoy dia.La serie nueva habla basicamente de conspiraciones y solo hay una primera temporada. Yo que vds lo intentaria para forjarme al menos una opinión y si el remake de esta serie les parece un peñazo eso ya es cosa del gusto de vds. Pero sin duda esta serie al menos tiene un planteamiento más serio y mas "real" de como funciona el mundo de las repito "conspiraciones" y como los buenos pueden ser etiquetados de terroristas frente a la imagen pública. Ah, por cierto sí; es impensable eso de la relación entre un lagarto y un humano; que asco verdad?! Pero la zoofilia creo que dió asco al publico de los 80 como daria asco al publico del 2010.Dejense de zarandajas y dediquense a pasar el rato.Otra cosa muy distinta y bien comprensible es que no les vaya ese rollo.

JAZZ dijo...

Me pierdo en los recuerdos de mi post-adolescencia, mis pimeras borracheras, mis primeras novias, mis primeras decepciones.
Apenas llego a atisbar la silueta de una sugestiva Diana y al héroe de turno encarnado en la piel de Donovan.
Recuerdo con precisión sin embargo la cara de las niñas con las que compartía fluídos, las de mis compañeros de andanzas, enganchados las tardes de los sábados en los fríos inviernos del norte a la opulencia y voluptuosidad de las lenguas alienígenas, como preludio de la senda que recorreríamos antes de adentrarnos en el coma etílico habitual.
Son sólo recuerdos, ni buenos ni malos, recuerdos al fin y a la postre.
A quien le importa "V" a estas alturas de nuestra vida, unos adentrados ya en una suave madurez, y otros a punto de comenzar a pagar el peaje de la década a que nadie queremos llegar.
Olvidémonos pues de series ochenteras, del toque kistch, y disfrutemos de la magia, de la realidad, siendo conscientes de que cada minuto que pasa, perdido en proyectos imposibles de llevar a cabo, nos devuelve a la realidad, e impide, con ello que nuestra mente se libere y nos proporcione el suficiente placer como para ser felices.
Agradezcamos, pues, a este pequeño misántropo juntaletras, que nos siga deleitando cíclicamente con su literatura, con el comic, que nos enseñe a ver el cine como una bella mujer a la que cuidar para ser felices, y que nos siga haciendo partícipes de su mundo interior.si
Mi primer comentario en tu blog, querido compañero de sudores, cuida las rosas de tu jardín como lo más importante de tu vida, y continúa haciéndonos disfrutar de la magia de la palabra, del cine, de una metafora acompañada por un dulce perfume, sea pues.