Ya no estaban The Beatles. Quedaban otras bandas, como The Kinks, que aunque podían rivalizar con ellos en calidad, siempre se verían un paso por detrás. Habían despuntado nuevas bandas, como Led Zeppelin y Pink Floyd, que años después, y mucho menos longevos, serían considerados como los grandes dinosaurios. Pero ahora ellos eran incuestionablemente El Mayor Espectáculo del Mundo. Los número uno. Los mejores. Después del empacho psicodélico, a pesar del encanto que tiene un album como Between the Buttons, habían logrado encontrar su estilo definitivo con Beggars Banquet, Let It Bleed y Sticky Fingers, un reguero de discos a cada cual mejor. Habían dejado de ser una banda de singles una vez demostrado, con el intento de Aftermath, que sí eran capaces de arreglárselas ellos solos como compositores. Habían dado rienda suelta a su genio para hacer grandes obras completas consideradas como un todo. Eran, señoras y señores, The Rolling Stones. The Stones para los buenos aficionados. Los Rolling en todos los billares de nuestro suelo patrio.
También habían entrado en una peligrosa espiral que comenzaba a cobrar tonos de farsa. Brian Jones había aparecido muerto en circunstancias muy oscuras, Mick Jagger y Keith Richards eran perseguidos por la ley a causa de sus enredos con las drogas. Este último se encontraba en un estado lamentable, un saco de huesos que iba perdiendo la dentadura a la carrera. Y encima tenían problemas con el fisco. Pero, ah, su curiosidad musical seguía insaciable. Junto a Gram Parsons, músico fundamental fundador de The International Submarine Band y The Flying Burrito Brothers, participante decisivo en la piedra de toque que supuso Sweetheart of the Rodeo de The Byrds, y que grabaría dos discos en solitario junto a Emmylou Harris, habían descubierto los dulces aromas del country. Parsons era además un tipo aún más drogota que ellos mismos. Los Stones habían decidido exiliarse en la costa francesa para evitar pagar más impuestos, y allá que se dirigieron con su corte de groupies y camellos, dispuestos a dar forma a lo que sería su nuevo disco, la culminación de su carrera.
Alquilaron una villa y comenzaron a grabar sus ensayos con su propio estudio portátil entre juegas nocturnas y orgías con las drogas. En tal situación parece milagroso que fueran capaces de producir uno de los pocos discos dobles consistentes de la historia del rock, y uno de sus mejores trabajos, si no el mejor. Lo extraño es que llegaran a poder hacer algo siguiera. Pero compusieron suficiente material para grabar un disco doble repleto de enormes canciones. Exile on Main Street queda como un monumento a lo que siempre significarán para los restos The Rolling Stones. Un doble album que sin embargo no contiene ninguna canción de las que quedarían en el imaginario popular. En el primer disco, de clásico sonido stoniano ejemplarizado en el tema que abre fuego, Rocks Off, se deja notar la influencia de Gram Parsons en canciones como Torn and Frayed, Sweet Black Angel y la gloriosa Sweet Virginia. Compañero de correrías de Keith Richards, y más desmadrado aún que él, Parsons sería expulsado de las sesiones por su comportamiento salvaje (!!!). El segundo disco se empapa de gospel y alberga algunas de las baladas más hermosas de su repertorio como Let it Loose y Shine a Light.
Ahora Exile on Main Street ha reaparecido una nueva versión que no añade nada nuevo a su originaria grandeza. Uno de esos bonitos artefactos llenos de extras con los que nos sacan los cuartos. Le han limpiado el pastoso sonido que era parte de su encanto y le han añadido un CD extra con ensayos como Pass the Wine, con las influencias latinas detectables de Santana y Manassas, y que justificadamente se quedó en el cajón de los descartes. Jagger, eterno mercader, ha metido mano innecesariamente en las antiguas grabaciones para quitarles el polvo y ha conseguido que Plunder my Soul, el nuevo single, no suene a Exile on Main Street, sino que podría encajar en cualquier disco de los Stones entre 1976 y 1981. I'm not Signifying es el clásico work in progress rutinario que debía de servirles de calentamiento. Y Dancing in the Light, con sus ligeros tintes country, se disuelve, como casi todo en este disco extra, en una especie de jam con aire inacabado. Finalmente, So Divine, uno de los outtakes más conocidos, redondos y perfilados, es un tiempo medio bluesy con un riff reminiscente de Paint it Black, que seguramente se quedó fuera por las similitudes con su ilustre predecesora.
Redondea esta reedición Following the River, que es de lo mejor del lote. Una estimable balada con toques gospel que hubiera sido redundante en un disco donde abundan las canciones lentas mucho mejores. Lo extraño es que la banda no la aprovechara para uno de esos refritos que tanto abundaron en su discografía a finales de los 70's y principios de los 80's. Añaden una superficial versión alternativa de Loving Cup, un primerizo y desnudo Soul Survivor guiado por la oxidada y zigzagueante voz de Keef, y un ensayo de sonido puramente stoniano de lo que más tarde se convertiría en Tumbling Dice, conocido aquí como Good Time Women, que demuestra que la canción necesitaba ser bastante más trabajada para que llegase a alcanzar el esplendor definitivo que le otorgó el honor de ser el único single extraído del disco original. El nuevo, corregido y aumentado Exile on Main Street se cierra con un instrumental anodino que suena más a los primerizos Pretty Things que a los propios Stones. Un paso atrás que significa todo un augurio de que a partir de aquí se inciaba el lento declinar.
8 Comentarios:
Para completistas. Me quedo con el rancio sonido de mi viejo y mágico vinilo grande.
Hace mucho que no escucho a los Rolling, y la verdad es que me has despertado las ganas. Como bien dices, música genial para billares llenos de humo, una cerveza en la mano y unos cuantos chavales sudorosos con barba de tres días mirando de reojo a las mozas del lugar...
Saludines...
Jajaja! Vaya repaso que haces al CD 2, Mick Jagger se va a cagar en ti! Quizás tengas razón, pero yo he disfrutado como un enano con este CD, y por supuesto volviendo a ilusionarme con EL DISCO.
¡Un saludo!
Buenas, pues yo me compré un remaster el año pasado que obviamente no voy a renovar. Lo que si me sorprende es el bombo que le están dando a ese lanzamiento, mucho más que el de cualquier otra banda nueva. ¿El pasado es la única esperanza para la industria?. Yo porm mi parte tengo pendiente darle un buen repaso porque me metí muy a saco el año pasado en los stones con su larga discografía desde su debut y llegué un tanto agotado a este "Exile...", aunque dudo que supere a sticky fingers como mi preferido, un disco sencilamente...perfecto.
Saludos!
Juraría que es mi álbum favorito de la banda (aunque a "Let it bleed" le tengo un cariño que no es normal). Como me regalaron hace dos o tres años la edición en CD, este relanzamiento me resulta un tanto innecesario (sobre todo porque el material añadido me da un poco igual).
El disco, of course, una jodida obra maestra. Y una de las cosas que más me gustan al escucharlo es comprobar cómo ninguna de sus muchas canciones ha acabado tan manoseada y aburrida por reproducirla hasta la saciedad en radio, cine y televisión como otras más conocidas de la banda y que, en mi nada modesta pero siempre discutible opinión, están en algunos casos un peldaño por debajo...
Leyéndote me entraron ganas de escucharlos. Quizá caigan este fin de semana... Interesante entrada, Nemo.
Saludos.
Los Rolling! (ya sabes)
Menos mal que empiezas diciendo lo de que los otros ya no estaban (más ya sabes).
Pues hace la tira que no he vuelto a escuchar este disco, pero lo cierto es que es buenísimo y es uno de esos del que hace años a veces me ponía canciones sueltas (aunque no escuchara el disco) porque me apetecía escucharlas.
Dudo que me compre esta reedición con extras, pero igual me lo vuelvo a poner la semana que viene.
Lo que me hizo gracia es que la de Shine a light era probablemente mi favorita del disco (Sweet Virginia y Rocks off también me encantan...el inicio de Rocks off es genial...pero bueno, los Stones tienen unos inicios (segundos) alucinantes en muchos temas (aunque luego igual el resto no esté a la altura de lo que te anticipan...como por ejemplo en el Monkey Man de Let it bleed (ese inicio me parece absolutamente genial hasta que se pone Mick a cantar y la canción "pierde" un poco)... De mis favoritos de ellos (aunque tal vez me quede con Let it bleed...para mucha gente (no hablo de mí, por supuesto) el disco con el que superaron por fin a los Fab (ese año fue el de Abbey, si no me equivoco), aunque no he escuchado toda-toda la discografía del grupo.
Un saludo.
En el comentario anterior me he puesto a largar y me he perdido en lo de que me hacía gracia ver que Shine a light siendo una de mis favoritas de ellos me parecía poco conocida (como el Hey Bulldog de los otros, pongo por caso) pero el señor Scorsese le dio ese título a su peli-concierto, así que no sería lo que yo pensaba y más gente se daría cuenta de lo buena que era (pero no salió como single, ¿no?
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