César Antonio Molina es Doctor en Derecho, fue director de Diario 16, y profesor en varias Univesidades. Ha dirigido el Instituto Cervantes y el Círculo de Bellas Artes de Madrid. El Gobierno de Francia lo nombró Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, y es autor de un buen reguero de libros. En 2007 fue designado Ministro de Cultura por José Luis Rodríguez Zapatero, y cesado dos años después. Ahora ha declarado que el Presidente Zapatero sólo se fia de sí mismo y nombra ministros a los que luego no escucha. Que se lo digan a Pedro Solbes. Claro que si los ministros tuvieran dignidad, al ver que son títeres que hacen los que un iluminado dice, dimitirían (¿eh, Solbes?). Un ministro está ahí para asesorar, no para ser conducido con anteojeras por un tipo al que de pronto se le enciende la bombilla y decide que una medida tan crucial como la reforma laboral se va a hacer por decreto justo el día en el que debuta la Selección Española de Fútbol, consciente de qué es lo que de verdad nos importa, y de cómo va a quedar solapada la noticia entre la algarabía de emisiones radiofónicas y goles cantados hasta desgañitarse. Molina ha dicho que fue cesado por Zapatero para cubrir las cuotas de paridad y (¡agárrense!) para poner en el puesto a alguien con más glamour. Es decir, una vez más un gobierno de apariencias, en lo que cuenta es más lo bonito que quede y lo bien que sonría, que la gestión que lleve a cabo. Todos oímos que le había propuesto el cargo de Ministro de Cultura al reconocido intelectual Miguel Bosé. Al final el ministerio fue a para a Ángeles González-Sinde, redactora de Cosmopolitan, guionista de televisión y directora de cine. Porque el verdadero motivo del cese de Molina es que nunca se llevó bien con la gente de la farándula que tanto apoyo mediático da a nuestro presidente. Defender la Alegría, que nos dijeron, ¿recuerdan?. Siempre pensé que Zapatero era un típico producto de los tiempos, un personaje ampuloso y populista con escaso poso intelectual que se movía por grandes gestos vacuos y relampagueantes como las balas de fogueo. La política flash. Estaba equivocado. Somos nosotros los que carecemos de un mínimo bagaje, los que somos fácilmente manipulables. Y Zapatero lo sabe. Por eso nos da lo que queremos. Pan y circo, el aplauso fácil, brillo y colorines, poco esfuerzo y nula responsabilidad. Lo que mola es lo que se dice, no lo que se hace. Y siempre con la frase "trabajamos intensamente" en los labios, repetida a la mínima ocasión con mucho énfasis. Un presidente encumbrado por la masiva audiencia de Sálvame Deluxe. O como demonios se escriba eso.
8 Comentarios:
Lúcido post. Vivimos en una democracia meramente formal en la que estamos sometidos a la tiranía de políticos a los que el ciudadano se la refanfinfla, y en la que ellos siguen viajando en el tren en primera mientras que los demás decidimos viajar en turista para reducir gastos ya que la crisis aprieta.
¿Cuándo vendrá la revolución cívica?
Eso que dices, Etrigan, me ha recordado a una cita de Bukowski:
"La diferencia entre una democracia y una dictadura es que en una democracia primero votas y después recibes órdenes. En una dictadura no tienes que perder el tiempo votando."
Pero yo, en nuestro caso, no lo veo así para nada. Nuestra democracia no es meramente formal. Ejercemos derecho al voto y lo que España vota va a misa. Otra cosa es que votemos mejor o peor. O que luego los elegidos (democráticamente) no cumplan lo que de ellos se espera. Ahí hay que presionar (individual y colectivamente) y castigar en las siguientes elecciones.
Yo creo que el problema real no es que a los políticos se la refanfinfle el ciudadano, sino que a una gran mayoría de los ciudadanos (esos que Nemo califica de "audiencia de Sálvame Deluxe") se la refanfinfla la política. De ahí que los gestos populistas de cara a la galería calen tanto. De ahí que sea tan fácil movilizar al rechazo por parte de la oposición. ¿Cuánta gente no opina sobre la buena o mala gestión de Zapatero sin leer más que el gran titular de portada de "El País", "El Mundo" o "La Razón"? ¿Cuántos no se molestan siquiera en hojear el interior del diario o ver un informativo de televisión? Ya no digo contrastar informaciones y extraer una opinión propia, que eso ya me parece para nota. Y sin embargo muchos de estos ciudadanos finalmente votan cada cuatro años.
Somos, como masa, tan fáciles de manipular...
¿Por qué tiene que cobrar un político tanto dinero? ¿En función de qué? ¿Acaso están haciendo su trabajo bien? ¿Con principios? ¿Valores? ¿Eficaz y eficientemente nos representan?...yo hacía una reestructuración de plantilla y concorde a sus grandes ideas, que se vayan a la calle con una mano delante y otra detrás, nada de sueldos vitalicios.
Siempre he pensado que un político debiera de cobrar de acuerdo a sus méritos, curriculum, profesión, es decir, si el presidente es abogado, pienso debe de cobrar una nómina de abogado y punto. La política más que cualquier otro trabajo debe ser por vocación, no de poder, sino social. Está claro que habría muchos menos políticos o ninguno.
Política es forma de vida... no me voy a meter con las personas que ven la tele, shows y cosas de esas...después de 8 horas de trabajo, seguramente mal remunerado, con incertidumbres y pocas expectativas de promoción ... que cada cual se abstraiga como pueda.
Lo de llamarle "intelecual" a Miguel Bosé lo has dicho en serio?! ...Si David Sylvian supiera que Bosé lo imitó hará 20 años o más estoy seguro que Sylvian sonreiría más a menudo.
Por supuesto. Absoluta, rotunda y convencidamente en serio. ¿No se ha notado?
El problema es que ya no hay ideologías (excepto la del Capital). No hay alternativas políticas válidas para llevar las riendas de este país, la oposición es tan incompetente como el gobierno para hacer algo medianamente últil. Habría que analizar con detalle, los altos porcentajes de abstención que hay en cada elección que se hace.
A mí la oposición me importa bien poco. El que manda, y desde hace seis años, es otro. Ese es el que hace las leyes, tiene el BOE y toma decisiones. Ese es el responsable. Y si hubiera hecho lo que tenía que hacer cuando tenía que hacerlo, lo que podría haber sido un tacto rectal en el urólogo se ha convertido en una doble penetración en una porno de sementales brasileños. Pero se dedicó a tocar la guitarra y mentir.
En lo que sí estaría de acuerdo es en que los votos en blanco se tradujeran en escaños vacíos. Por lo pronto, nuestra casta dirigente se pondría las pilas, todos sabemos cuál sería el partido mayoritariamente votado, y se verían muchos huecos en las Cortes. No sólo sería bonito, no sólo sería divertido, no sólo sería interesante. Sería útil.
Pues le salió la jugada bastante mal: se conoce que no contó con la neutralidad suiza...
Por otra parte, en muchas ocasiones pienso que la existencia de un Ministerio de Cultura es un gasto inútil en unos tiempos en los que cultura se une indefectiblemente a explotación comercial y la cultura que carece de comercialismo no interesa apenas a nadie porque la educación, que corresponde a otro ministerio, ha fallado estrepitosamente desde hace años con independencia del color del gobierno: está claro que no interesa propagar ni conocimiento ni ideas, básicas para ser verdaderamente libres.
Lo que apuntas en tu último comentario relativo al voto en blanco, no tan solo sería divertido, interesante y útil: también sería una buena forma de ahorrar unos sueldos totalmente injustificables en la mayoría de los casos.
Saludos.
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