jueves, 6 de mayo de 2010

500 Días Juntos

Tengo debilidad por las pelis de amor. Denme una buena historia romántica y me tendrán comiendo en la palma de su mano. Me gusta pensar que esas cosas pueden pasar en la vida real. Que la gente puede ser feliz y vivir ese perpetuo deslumbramiento en un mundo en el que nada importa más que la persona que tienes a tu lado, y su sola presencia es sanadora y redime de todos los males. (500) Days of Summer es la película con la que debutó en 2009 el director Marc Webb, y si la hubiera visto a tiempo hubiera sido una seria competidora en mi lista de favoritos del año. No se trata de la típica historia bobalicona, ni de la comedia almibarada a mayor gloria de la sonriente estrella de turno. 500 Días Juntos es un largometraje moderno sobre las relaciones actuales. Un relato de punta a punta sobre el éxtasis y el desgarro del amor, que te hace levantar una sonrisa de reconocimiento. Una deliciosa y original forma de contar la tan manida peripecia de chico encuentra a chica, chico pierde a chica. Y un fresco cruce entre Alta Fidelidad (uno de mis fetiches personales con John Cusack al frente) y Olvídate de Mí (Jim Carrey haciendo un buen papel) protagonizado por Joseph Gordon-Levitt (el detective adolescente de Brick, de la que ya hablamos aquí) y la dulce Zooey Deschanel (Casi Famosos y ahora con dos estimables discos en la calle junto a M. Ward como She & Him).

500 Días Juntos es el título con el que se estrenó en nuestro país, estropeando el, por otra parte intraducible, juego de palabras que envuelve toda la acción y el metafórico mensaje final. A la eterna pregunta: "¿Crees en el amor?" lúcidamente responde: "Hablo de amor, no de Papá Noel". Esta es una historia de la vida real. Contada de forma no lineal, y puntualizada por la voz de un narrador en off, salta de un momento a otro de la relación entre Tom, un romántico incurable enamorado hasta los huesos, y Summer, escéptica, descreída y nada dispuesta a involucrarse en una relación que implique compromiso. Vemos los pequeños chistes privados, los momentos que a ojos de los demás son una cursilada, pero que para los enamorados son encantadores, los detalles que al principio son divertidos y que con el tiempo se convierten en irritantes. Situaciones cruciales o aparentemente banales con las que el espectador debe completar el puzzle. La banda sonora surcada de canciones de pop alternativo tan recurrentes en el cine independiente norteamericano es espléndida y ofrece el complemento perfecto a esta historia, que no es sólo de amor, sino también de redención, y que demuestra que para que te quieran, no basta con querer. Al final el amor resulta ser cosa de uno. Hey, Vivès, no es necesario ser un pelmazo para contar lo mismo, hay quien sabe hacerlo mejor. Disculpen, no pude evitarlo.

8 Comentarios:

David dijo...

Pues acabo de leer en Es muy de cómic que a Pepo le ha gustado mucho lo de Vivès (ja,ja). Estás empezando a usar al pobre como un recurso estilístico (más).
No la he visto. No puedo opinar. Bueno sí... Qué bonito es el amor!

Anónimo dijo...

Alta Fidelidad y Olvídate de Mi...la cara A y la cara B de un disco, es como si yo misma hubiese estado en mitad de esa impotencia amorosa, como una resignación necesaria, la de perder la capacidad de amar a alguien y continuar amándole. Dos historias de amor desproporcionado, que rozan el patetismo de los enfermos de sentimientos vehementes. Los por qués se suceden a cada escena, y las relaciones parecen un baile de disfraces en las que nada es lo que parece, nadie es de nadie pero, todo y con eso, la búsqueda enloquecida de encontrar un lugar pequeñito en donde sentirse a salvo, amado quizás?

Tendré que ver esa película, si el gran Nemo la recomiendo, yo, humildemente, debería verla.

David dijo...

A mí "Alta Fidelidad" no me impresionó tanto, pero sí "Olvídate de mí" que me parece una estupenda (yk)película, llena de momentos magníficos que curiosamente no se han tratado muy a menudo en el cine.
De hecho, creo que es la obra maestra de su guionista después de que hiciera una original pero sin pulir y algo fría (Cómo ser...), otra pulida pero tal vez más fría todavía por ser un "qué gran guionista soy" (Adaptation) y esta que igual no es tan "perfecta" pero es mucho más emotiva (al menos para mí) que las dos anteriores porque habla de cosas con las que me puedo sentir identificado (el amor, su pérdida, los recuerdos, etc....) Pero bueno, este post no es sobre Olvídate de mí. Olvídemonos de ella,pues.

TSI-NA-PAH dijo...

Eres un romantico, pues!
Alta fidelidad me gusto mucho, sobre todo las partes que se tocaba el tema musical!!!
un saludo

Jero dijo...

Yo voy a ignorar el innecesario comentario sobre Vivès (jajaja) porque tanto tu crítica como el objeto de la misma me parecen magníficos. Supongo que en algún momento habrás leído en el Abismo alguna de mis alusiones a "(500) days of Summer" (no es que el título en castellano sea horrible, es que está mal traducido) y por tanto serás consciente de lo muchísimo que me gusta esta cinta. Y de lo representado que me siento por su protagonista. Me ha pasado todo lo que a él. Todo. Incluso esas escenas que tú dices "nooooo". Pues me han pasado. Con mi propia Summer, claro. Cuando la vi juro que no me lo podía creer.

Más allá de eso, resulta que es una película bien pensada y estructurada, con sus saltos temporales encadenados de forma inteligentísima y sus dosis justas de humor, ternura, tristeza, más humor y referencias pop a cascoporro. Así que me parece más que lícito ponerla en el mismo peldaño que "Alta fidelidad" (otro de mis fetiches cinematográficos sobre relaciones de pareja) y "Olvídate de mí" (que es de Charlie Kauffman y con eso ya está dicho todo).

Y Gordon-Levitt es un actorazo, además.

Bruja Truca dijo...

La alusión a "Olvídate de mi" es un buen recurso para que veamos esta pelicula los que no la hemos visto. Un saludo.

Francisco Casoledo dijo...

Vaya, es un placer descubrir a alguien que reconoce que le gustan las pelis románticas, sin complejos. A mí me ocurre lo mismo, cosa que está muy mal vista entre el público gafapasta. Coincido contigo en que nos hablan sobre un mundo hermoso e imaginario en el que uno siempre desea vivir. Otro "placer culpable", ¿verdad?

David dijo...

Eres un exagerado. "Ya es un clásico".
Anda que no tienen que pasar años para "ver" si esa afirmación es cierta.
Me gustó. Me pareció una película agradable de ver, entretenida, bien llevada, ingeniosa, con momentos reconocidos por todos aquellos que han pasado por una relación... Pero no me pareció un clásico... y por ejemplo, en otro sentido me llegó bastante más "Olvídate de mí"... me apuntaba a cosas en las que no había pensado o no eran tan reconocibles como la que aparecen en esta. La peli juega con cosas pop reconocidas que casi hacían que "te pusieras de su lado" (no hace falta ni mencionar lo de Ringo, Han Solo, la banda sonora a la que aludes...)
Cuando la veía recordé las comedias románticas de Woody como Annie o Manhattan. Creo que también "generacionales" de algún modo, o respondiendo a ese tipo de cosas que reconoce una generación, aunque ahora sean clásicas (que no sé si será el caso de esta).
No sé... Lo que quiero decir es que me ha gustado y me parece una buena película, pero que tal vez no me ha llegado tanto como a ti (o a Jero).
Un saludito.
PD: Recursos visuales o de guión, que no por tópicos (la secuencia "musical", el paseo por Ikea, volver sobre las mimas imágenes con otro texto), pareciéndome ingeniosos, no me sorprendieron tanto como los que planteaba "Olvídate de mí" (que además me parecían más... no sé "reveladores")... por eso me quedo con aquella antes que con esta.
Aunque claro, como bien puedes decir: ¿por qué no quedarte con las dos?
Sí, vale.