Hoy en día todo es Novela Gráfica. Da igual que sea una recopilación de grapas de los chicos del pijama, un relato intimista que cuenta más con miradas y gestos que con palabras, o una verbosa intriga de escala internacional. Basta con que la historia de fondo sea mínimamente adulta, esté cubierta con una tapa dura, tenga un formato de libro, ay, cada vez más reducido, y haya visos de que pueda ser adaptada al cine. Y no es que me moleste esta popularización del comic. Pero últimamente tengo la desagradable sensación de que bajo este formato se agrupan demasiadas obsesiones y exhibiciones de sus autores. Demasiado relato autoindulgente en el que el artista en cuestión se ha olvidado de que un comic es un qué y un cómo, un guión y un dibujo. Y hay demasiadas Novelas Gráficas que están más interesadas en lo que cuentan que en cómo contarlo. O viceversa, en la forma en que cuentan la historia, que en el relato que de verdad hay debajo. Descuidan el dibujo llevados por la pasión de contar la historia que quieren contar, o construyen una obra visualmente impactante que en realidad enmascara una anécdota nimia que a uno, como lector, le trae al pairo. Santiago García tendría mucho más que decir sobre esto que yo, pero debo confesarles que he llegado a un momento en que me importan infinitamente menos las cuestiones terminológicas, la parte teórica del noveno arte, que el goce en sí que proporciona leer un buen comic, una buena historia, en definitiva. Porque el comic no es más que otra manera de contar una historia. Comprendo que estos estudios son necesarios para dar un poso intelectual y dotar de un fondo de respetabilidad a un medio menospreciado y vilipendiado. Pero en muchos casos me recuerdan a mis clases en la Universidad, cuando los profesores pasaban más tiempo adornando su disciplina con una excusa científica que justificase su importancia, que de entrar en la materia en sí. Me parece que engordar esta bola disfraza más un cierto complejo de inferioridad o sentimiento de culpa por dedicarse a algo que por sí ya debería ser relevante.
Nadie, de Jeff Lemire es un ejemplo, permítanme la aliteración, que ya saben que me gusta, palmario de esto. Lemire cobró cierta notoriedad a raíz de Essex County, una trilogía ambientada en su pueblo natal que fue nominada a sendos premios Harvey y Eisner. En su último trabajo, el artista canadiense retoma un viejo clásico de H.G. Wells para contarnos su particular visión de El Hombre Invisible. No le voy a negar a Lemire la capacidad narrativa, ni el que sea poseedor de un estilo característico y expresionista. Pero todo en este comic sabe a poco. Poco interesante, poco atractivo, poco llamativo. Hay cierta caracterización psicológica al principio de la historia, a través de un monólogo interior, que entra bien, pero a la larga se malogra. Por un momento el relato remonta el vuelo cuando retrata cómo el ser humano es un animal que vehicula sus odios a partir del desconocimiento. Pero da la impresión, una vez más, de que esta es otra obra en la que se han vuelto a olvidar de aquello del qué y el cómo. Que se queda al final en un comic soso y deslavazado que apenas entretiene mientras se lee, y que una vez acabado resbala en nuestra mente sin dejar ni rastro. Estoy seguro de que Lemire está muy interesado, me atrevería a decir que hasta fascinado, por la historia que cuenta, pero no consigue transmitirme ese interés. Su trabajo me parece liviano, sin profundidad. Y no puedo evitar escuchar la voz de Homer Simpson dicendo: "Doh, con esto ya vale". También es posible que haya demasiada gente contando historias que tal vez no merezcan ser contadas, pásense por los estantes de su librería favorita y juzguen. Y puede que Nadie sea la gota que colma el vaso, y el pobre Lemire sólo esté pagando los platos rotos por otros. Pero a mi muy cuestionable entender, sólo las splash pages que homenajean a los viejos magazines pulp en directa referencia a la novela de Wells hacen enarcar una ceja. Aparte de eso, Nadie, como McCartney II, es otro experimento que satisface más al autor que a su público. Y con este ya van demasiados.
12 Comentarios:
Al igual que a ti, la terminología que se emplee para denominar al comic no me parece demasiado relevante. Yo personalmente no pienso (ni desde luego digo) "me voy a comprar una novela gráfica" o "estoy leyendo una novela gráfica". Me suena increíblemente snob y pomposo. De todos modos, gracias a este término se ha conseguido que unos cuantos le den una oportunidad (culta y sesuda) a lo que de toda la vida han sido tebeos, comics o historietas. Mejor para ellos, pero espero que nadie pretenda venir ahora a decirme que a esto se le llama así y a esto asá cuando llevo toda mi vida tragando viñetas...
Por otro lado (y a propósito del título que reseñas), es curioso cómo hace unos años cualquier cosa con el sello Vertigo en portada era susceptible de ser comprada a ciegas por un servidor mientras que a día de hoy casi me da más mala espina que otra cosa. Este "Nadie" en concreto no me ha llamado la atención en ningún momento, quizás porque con los años he logrado desarrollar un instinto natural para descartar los "quiero y no puedo" a golpe de vista a la portada. O igual me estoy tirando muchas flores, quién sabe.
De todos modos, tu crítica ha disipado todas las dudas que aún pudiera albergar, por mínimas que fuesen...
Me gusta la portada...
En fin... No sé qué decir. Esto es más que una reseña, eh?
Me ha encantado el post, que lo sepas.
Hubo una época en mi vida en la que estaba casi más enganchado a la parte teórica que a la práctica del comic (respeto la grafía de tu blog). Supongo que era consecuencia de querer saber más, profundizar en el medio.Ahora es distinto, y me encuentro en una situación parecida a la tuya.
Sobre el tema de las novelas gráficas (y más allá del excelente libro de Santiago, uno de los mejores ensayos que he leído en años), creo que lo que mencionas es similar a lo que ocurre en otros medios...
Para mí el problema está en el enojoso término de "mejor", "genial", "obra magna", etc... que a veces se aplica a ciertas cosas y que no sabes muy bien, como acaba de decir Crowley en su blog, a qué criterios obedece...
Y es que, sí, ya sabemos que en teoría toda obra artística puede ser valorada y analizada siguiendo criterios supuestamente objetivos...pero todos sabemos que la mayoría de las veces la cosa se reduce al "es bueno porque me gusta" o "es malo porque no me gusta" y las diferentes escalas entre estas dos "es raro, pero está bien", "a los demás no les gusta, pero a mí me llega por algo...", etc...
En el tema del comic y la novela gráfica pasa un poco lo que tú dices. Pero es lo mismo que pasaba en las historias de género histórico, o de tipos en pijamas,o de aventuras, o humor franco-belga, espada y brujería, etc... Hay de todo, como en botica, y la cuestión está en saber buscar o leer lo que a uno le interesa, sin más.
En Periodismo, el profesor de la asignatura de Sociología se pasaba cantidad de clases diciendo que la sociología era una ciencia, y "nosotros, como sociólogos (y eso que sabía que íbamos para periodistas o publicistas) y como científicos..." Como suele decir un amigo: "Te das cuenta de que una carrera no es de ciencias cuando gran parte de su planteamiento se empeña en demostrar que pertenece a la rama científica y no la humanística".
Un saludo.
Jero: yo en realidad digo "me voy a comprar un libro", "estoy leyendo un libro". Porque voy a comprarlos a la librería. Si bien es cierto que hace eones que no me compro una grapa. Respecto a mi reseña y tus dudas... es sólo una opinión, mi opinión. Hay cosas que son univesalmente aclamadas y que yo no veo tan claras. Es más, cada vez juzgo con más dureza las novedades, cada vez veo menos cosas que de verdad me gustan. Y, como he dicho hacia el final de la crítica, casi a modo de disculpa, es posible que Nadie haya acabado siendo un chivo expiatorio. Lo mejor, en todo caso, y si los precintos nos lo permiten, es hojear el libro en cuestión extensamente antes de decidirse a comprarlo.
David: con tu comentario has hecho lo mismo que yo con la mayoría de mis posts. Empezar hablando de una cosa para acabar hablando de otra. Utilizar un largo preliminar como mera excusa para decir al final lo que realmente querías decir. Y sospecho que lo que te ha gustado en definitiva de mi reseña es el puyazo que le he enviado al mundo universitario.
Gran post, yo soy de un pais donde el comi se considera culltura y en donde en cada cas todo el mundo tiene comics y los expone orgulloso al lado de Zola o Stendhal!
Siempre he tenido una importante biblioteca de comics, y muchas veces algunas visitas me comentaban frases del estilo: Aun conservas tus tebeos de chaval!
Si ahy un dibujante de que cada comic suyo es un guion ese es Will Eisner.
Al lo mejor me he salido un poco del contexto del post , pero me apetecia contarte esto!
Un abrazo
No, no, por favor!. Yo no tengo nada contra el mundo universitario, y menos aún contra mis años universitarios en la UPV, que no son las siglas de "Una Puta Vergüenza", a pesar de que pueda parecerlo (ja,ja).
Pues me quitas las ganas de leerlo, porque yo sí ley Essex County y tuve exactamente las mismas sensaciones...
Por cierto, con la cantidad de valencianos blogueros comiqueros, un día nos deberíamos plantear una quedada.... :)
Tsi-Na-Pah: En absoluto. De hecho abres un nuevo e interesante frente. Eisner siempre ha sido un favorito en El Pequeño Misántropo y ha aparecido con frecuencia por El País de los Sueños. Por ejemplo, aquí: http://littleslumberland.blogspot.com/2009/08/vida-en-otro-planeta.html
David: Ya veo. No me cabe la menor.
Álvaro: En Futurama!
Pues a ver si es verdad! :)
Aceptamos "libro", pero más que nada por el formato, porque en mi panadería venden pasteles y yo no los llamo pan (no busco empezar debate, jeje, aquí debería percibirse ese lenguaje humorístico no verbal del que te hablaba el otro día).
Usted es el decano, Don Álvaro. Me pongo a sus órdenes.
"Comprendo que estos estudios son necesarios para dar un poso intelectual y dotar de un fondo de respetabilidad a un medio menospreciado y vilipendiado."
Magnífica reflexión, estupendo post de un cómic que no me atraía y que después de leerte me atrae menos.
"Nadie" me ha parecido muy, muy, muy malo.
Acabo de entregar la traducción de Essex County 3: The Nurse Country. A ver qué os parece cuando salga.
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