lunes, 19 de abril de 2010

Mi chica 2 (NSFW)

Aquí nos tienen de nuevo a mi churri y a mí haciendo el recorrido ese que tanto le gusta a ella todos los sábados. Zara-Mango-El Corte Inglés. A veces consigo escaquearme para meter la nariz en la FNAC, que no me queda lejos, pero por lo normal no me separo de sus botines. Como la calle es de lo más comercial y se ve que todas las parejas que lo son tienen las mismas costumbres que nosotros, porque esto de ir de compras también es un acto gregario, en nuestro recorrido nos vamos cruzando con todo tipo de fauna. Ellas, de la choni de polígono a la pijita que vive encima de la boutique, siempre impecablemente arregladas, con sus tacones ideales de la muerte para ir de compras al Carrefour y salir corriendo cargadas de paquetes a coger el autobús. Ellos varían desde el metrosexual con las cejas más depiladas que su novia, bronceado de rayos uva, sin un pelo que se salga de su sitio y la piel brillante por el cuerpo hinchado de esteroides, hasta el que se basta con ponerse el chándal de los domingos, el que no tiene lamparones, con la barriguilla colgando por encima de la goma del pantalón Adidas y necesitando urgentemente un lavado de pelo. Y mientras caminamos con la mente en blanco yo me voy preguntando qué demonios habrán visto esas tías en ellos. Que seguro que son maravillosas personas, no lo dudo, pero hay algo que no me cuadra. Eso, o definitivamente las mujeres tienen una tara genética que les hace venir con mal gusto de serie, cosa que me planteo seriamente. Claro que seguro que eso mismo se lo preguntan ellos al vernos a mi chati y a mí. No sé si recordarán que ya les he hablado de ella, pero por si acaso déjenme ponerles en antecedentes que la verdad es que me gusta. Periodista de televisión, rubia, neumática. Lo que no les he dicho es que es alta. Muy alta. Más que yo. Bastante más. Cuando nos ponemos juntitos y apretados como una pareja amorosa, parecemos Tom Cruise y Nicole Kidman. Sólo que ella tiende más a Uma Thurman y yo a Torrebruno. Entonces es cuando a ella le sale la vena de periodista metomentodo y me va improvisando sobre la marcha la vida de cada uno con que se cruza. "Mira, esos dos se conocieron en la Facultad de Derecho. Él tiene toda la pinta de trabajar en el bufete de papá. Ella llegaba todas las mañanas a las siete para coger sitio arreglada como para ir a una fiesta. Lo dejó en segundo porque ¿para qué? ya había pegado un braguetazo con el que tenía la vida resuelta. Va tres días a la semana al gimnasio a hacer spinning y a él le gusta dárselas de entendido en vinos. Cada año van a esquiar y dentro de tres le pondrá unos cuernos como para no caber por la puerta. Si no los tiene ya. Seguramente con el monitor de esquí". Cosas así. Se lo inventa en los diez segundos que tardan en pasar por nuestro lado y desaparecer de la vista. A veces basta con que me apriete la mano y yo siga su mirada para saber qué es lo que me quiere decir. Y de quién. Así de bonito es estar tan sincronizados. Si ella también siguiera mi mirada no necesitaría preguntarme mientras escarba en un montón de camisetas revueltas "¿Has visto algo que te guste, cari?". Podría adivinar fácilmente que la respuesta es "La dependienta del probador". Afortunadamente es todavía una de esas mujeres que necesita preguntar "¿En qué piensas?" Aún no se ha dado cuenta de que los hombres no pensamos. Dicen que pensamos con la entrepierna. Falso. Nuestra genitalia no es más que un detector, como la varita que usaban los zahoríes para buscar agua. Pero pensar, lo que se dice pensar, no pienso en nada. Bueno, excepto tal vez cuando le digo "Pruébate una talla más pequeña, mira a ver si tienen la XS". Ahí puede que sí que esté pensando en algo, pero tampoco se lo podría asegurar. Y ustedes se estarán diciendo "Vaya un tío chungo". Para chungo de verdad, cuando alguien la reconoce por la calle. Y es lo que ella me dice: "Yo no soy famosa, soy reconocida". Siempre hay alguien que la saluda. "Ay, qué ilusión, te veo todos los días, te sigo desde que estabas en la radio. Tú eres... esta... sí, hombre, ¿cómo te llamas?". Y ella, que para eso tiene la mar de tablas y se debe a su público, se queda ahí un rato con la mejor de sus sonrisas, hablando con la interfecta mientras yo, totalmente invisible, me quedo mirando al techo hasta que al final me largo. Y no es que lleve mal que ella sea popular, al contrario. Ya saben que ustedes miran y yo toco, que es lo que mola de esto. Bueno, yo toco, pero no siempre. Verán, no sé si les habré dicho ya antes que nadie está contento con lo que tiene. Así que yo voy y en las escaleras mecánicas le hago una de esas palpaditas de trasero que sirven para marcar el territorio, seguro que las conocen, uno de esos momentos en los que uno descuidadamente desliza la manita más abajo de la espalda, totalmente inconsciente, sin lujuria alguna. Sólo plas-plas y meadita para indicar que eso es mio y que sólo lo puedo hacer yo donde quiera y cuando quiera. Todos lo hemos hecho, ¿no? Meeeec. Se equivocan. Ahora mi churri es conocida. Perdón, reconocida. Desde que sale en pantalla ya no puede permitirse que alguien vea cómo le tocan el culo en público, ni que la oigan soltar esos grititos falsamente ofendidos que a mí tanto me ponen. Ahora tiene una imagen que mantener. Entonces yo le digo: "Tenemos que comprar algo para cenar, vamos a meter el coche en el parking del Corte Inglés, que allí por lo menos te puedo sobar un rato." "Sí, hombre, en pleno centro", me espeta ella. Y allí me ven, esperando que volvamos al aparcamiento para poder meterle mano en el coche como si fuera un crío. Y no les diré que la cosa no tiene su puntito, porque recordar algunos furores adolescentes también tiene su morbo, pero yo llevo muy mal eso de las imposiciones. Y encima, cuando se lo digo, mi chica se hace la ofendida y se pone a hacerme pucheritos pensando que así me voy a ablandar. Y lo que consigue es todo lo contrario. Con eso lo único que logra es que me ponga duro. Muy duro.

11 Comentarios:

David dijo...

Mientras estaba limpiando la mierda de la criba me he dicho: "Hoy, seguro que Nemo se descuelga con Mi chica 2". Ya ves. Y qué buen gusto tiene tu chica. Y tienes tan limpio el suelo de la casa que hasta se puede ir descalzo. Eso está bien. Chico limpio de mente sucia. Yo en cambio soy bastante sucio en todo.
Un saludito.

Jero dijo...

Igual te ofende esto que digo, pero juro que es la más absoluta de las verdades: cuando escribes sobre tu chica te transfiguras estilísticamente en Arturo Pérez-Reverte (faceta articulista, no novelista). La descripción de "ellas y ellos" de la zona comercial valenciana bien se merece una página en El Semanal.

Siempre me ha gustado la plancha del elefante. Es, junto a la de la cama de patas largas, una de las imágenes más emblemáticas de McCay. (Y ahora deduzco que no sólo tienes una novia estupenda sino que realmente eres un auténtico bon vivant, como reza tu perfil: esa edición de Nemo sólo la paga un purista con buen sueldo, jejeje).

David dijo...

Pérez-Reverte en el dominical!!!
Vaya... ¿Te vas a defender? ¿O vas a considerarlo un elogio?
Lo de los artículos de los dominicales daría para un post que no tengo ganas de escribir (no me gusta emplear tacos, al contrario que al "colummnista" Pérez Reverte.

Jero dijo...

Jajaja. Juro que no lo digo a mala leche. Pero lo estaba leyendo y pensaba: "esto mismo podía haberlo firmado Pérez-Reverte" (por el estilo, ojo).

Se ve que Don Arturo tiene tantos detractores como defensores...

Los tacos hay que saber usarlos. Si se usan bien, bien. Si no, terrible.

David dijo...

Cuando se hace excesivo uso y abuso de ellos, me parece que no es que se esté usando muy bien. Y en eso, Pérez Reverte es un maestro (en lo del abuso, digo).
Pero mira, cuando un tío que en El País Semanal en una entrevista le dice al entrevistador algo como "tú sabes que a mí no me gusta hablar de mi experiencia en la guerra (ja,ja,ja).
Pero si está todo el rato hablando de eso. Que no, que no... Que puedo coincidir con él en algunas de sus ideas u opiniones en los artículos, que a lo mejor escribe bien en otro registro (lo desconozco porque no he leído ninguna de sus novelas)...pero estoy cansado de la gente que parece que sabe más porque "sí ha vivido" y los demás no tienen ni puta idea (por usar un taco).
¿Detractor? El tiempo que voy a perder en este comentario y algunas risas si salgo con los amigos y cuento eso de la entrevista u otras tonterías que me han contado ellos. Lo que me pude reír con su parodia y la de Marias en Muchachada Nui (y eso que no soy seguidor de ellos, ni me parecen tan buenos). Pero ahí lo "retrataron".
Un saludo.

Nemo Nadir dijo...

Vayamos por partes:

Siento decepcionarles pero la señorta de la fotografía no es mi chica. Es más, yo diría que es una niña, pervertidos.

Tampoco es ese el suelo de mi casa, aunque sí es mi edición de Little Nemo.

Respecto al tema Pérez Reverte, he de decir que me parece un columnista fantástico. Como novelista no me gusta tanto. He leído un par de sus obras y aunque tiene un estilo atractivo y sabe plantear historias jugosas, creo que nunca sabe rematar la faena. Sin embargo sus artículos periodísticos me parecen de primera. No pretendía imitarle en esta serie de entradas, pero si recuerdan a él, me lo tomo como un halago.

Mi intención al escribir esto era apartarme un poco de los editoriales dramáticos y de ficción para adentrarme en un estilo más periodístico y satírico. Trataba de hacer algo más o menos divertido que imitase el estilo coloquial. Aunque debo decirles que cuando hablo se parece más a la forma en que escribo mis reseñas que a esto, lo que hace que los que me soportan acaben pidiendo que me calle.

Y, en fin, querida periodista anónima, me está usted sonrojando.

Mar dijo...

No sé si estos comentarios son para opinar sobre el estilo con que has escrito, o sobre si nos gusta que nos toquen el culo en público o no.
A mí el estilo me divierte. En realidad, podría estar leyendo una novela de Marian Keyes.
En cuanto a si me gusta que me toquen el culo, pues... las manifestaciones de AMOR, DESEO, PASION... bienvenidas sean en cualquier momento y lugar! pero eso sí!...de compras...¡SO-LA!
Salu2
Mar

David dijo...

Yo ya he dicho que siempre tengo pensamiento sucios. Pervertido, pecador y demás...pero sólo de pensamiento. Y la verdad es que ni me fijé si era una niña, una joven, o una mujer bajita (a pesar de que en tu texto dices que tu chica es muy alta). Sí di por supuesto que era ella, porque tiendo a confiar en que si alguien escribe un post titulado "mi chica" (2), la foto será del personaje en cuestión... Pero claro, luego están las malas artes de cada uno.

Pero si me llamó la atención el hecho de que estuviera descalza, porque han sido muchos años en mi casa de estar diciendo "Sofiaaaa, ponte las zapatillas".

Respecto a Perez Reverte como columnista. A mí me acaba cansando. No digo que sea malo, pero no me parece bueno.
Desde luego, es menos aburrido que otros que se hacen insoportables (como dos o tres con los que comparte suplemento)...
Ya he dicho que hay veces que hasta coincido con él...pero sus artículos periodísticos no me parecen de primera y me acaba cansando ese tono "personal" que acaba dándoles y la verdad, siempre está igual...

Peeero.. Para gustos los colores.
De todas formas, yo es que cojo el suplemento y me pongo malo con casi todos los columnistas, así que no sé...
Y nada más...por ahora.
Un saludito.

Jero dijo...

Conste que lo de la novia estupenda no lo decía por la foto (que no muestra lo suficiente como para emitir juicio alguno... y que, es verdad, bien puede ser de una niña, jeje) sino por lo que tú mismo dices sobre ella. Pero no sería la primera vez que se me acusa de perversión, así que algo de cierto debe haber en ello...

Asunto Reverte: a mí me parece un buen escritor de artículos, siempre y cuando me guste el tema a tratar. Como las opiniones son como los culos, muchas veces coincido con lo que dice y otras muchas no. Pero su estilo como articulista me parece muy ameno y directo (que para 500 palabras viene siendo una virtud). No es un Borges, desde luego, pero es lo mejor de ese suplemento dominical (que incluye tontuneces como los textos de Paulo Coelho o Carlos Herrera). En otras revistas del ramo veo mucho más nivel (me quedo antes con su amiguete Javier Marías, con Rosa Montero y desde luego con Ray Loriga).

juselito dijo...

Soy yo el único que está deseando conocer a tu novia?.Aunque me parece que no le haría mucha gracia que colgaras una foto de ella!!jajajajaja

Anónimo dijo...

Por alusiones... vuelvo a manifestarme ( ya lo hice cuándo habló de mi por primera vez)para deciros que no me parece demasiado bien que exponga nuestras intimidades de esta forma. Hay cosas que son ciertas, pero con lo de las tiendas exagera. Cari.. cuenta las horas que nos pasamos buscando comics : Mira uno y mira otro, deja el primero, coje el segundo, vuelve a dejar... Y así tardes y tardes. La diferencia es que yo "no lo largo" en mi programa y tú, amor, lo cuentas todo, todo, todo... NO entiendo nada de comics, pero me gusta compartir esos momentos con él.Como dice el cantautor " no es perfecto, pero se acerca a lo que yo siempre soñé.

PD! Respecto a conocerme... seguro que me habeis visto alguna vez. Muy probablemente.