Jolan: no casa mucho ese "que me perdonen los aficionados" con un "opio de los españolitos", ¿no? Es como esconder primero la mano y a continuación lanzar una pedrada.
Que sí, que a veces parecen todos un poco primates (algunos, sobre todo, en las ruedas de prensa), pero yo diría que el fútbol no tiene la culpa...
Perdona, Jero. En absoluto pretendía ofender; es verdad que no eran formas de decir las cosas. Pero me saca de mis casillas que en este país se dé una importancia tan disparatada al futbol y se idolatre a sus jugadores como auténticos dioses (luego un científico español -uno de los pocos que no se haya marchado, claro- descubre algo importante, y no se le presta ni puñetero caso; en cambio ahí tenemos todos los días la media horita del telediario para hablar de futbol). Por supuesto que hay aficionados que llevan su interés por este deporte de una manera razonable (y, ¿por qué no? hasta entusiasta, como un hobby más que cualquiera pueda tener), pero es innegable que la gente se exhalta hasta un punto que no deja de asombrarme por este deporte en cuestión.
Ya digo, perdón por la vehemencia del comentario, si bien es cierto que también a los que no nos gusta nada el futbol sufrimos a menudo la mirada como especímenes raros.
No, si en cierto modo entiendo esa frustración, pero a veces me da la impresión de que algunos "no futboleros" ven el fútbol como algo intrínsecamente malo cuando a mí me parece un deporte cojonudo y un espectáculo (para las masas, sí) divertidísimo. Hay partidos que, en sí mismos, encierran una emoción y un despliegue físico y de habilidad dignos de admiración. Ver jugar al Barça de Pep, por ejemplo, es un auténtico disfrute (bueno, ayer no, pero ése es otro cantar).
Los sueldos de los jugadores, las febriles reacciones que éstos despiertan en según qué aficionados, la importancia desmedida (de asunto de estado, incluso) que se le da en ocasiones sí son vergonzosos. Pero eso no es un problema del fútbol sino de la gente. La misma que ha convertido en celebridad a Belén Esteban o que sufre una lipotimia cuando está a 20 metros de un backstreet boy. Pero Belén Esteban es una petarda de libro (de lo más ignorante y maleducado que uno se puede echar a la cara hoy por hoy en nuestro país) y los backstreet y derivados son unos "artistas musicales" infumables. Al fútbol, como deporte, no le veo yo esas carencias. Más bien creo que se debe a que cuando algo gusta mucho a mucha gente, es inevitable que un alto porcentaje de la misma no sepa asimilarlo en la medida de su justa importancia.
Curiosamente también hay descerebrados que sobredimensionan el estreno de una peli de "Star Wars", gotiquillos que se obsesionan con lo vampírico y se disfrazan de criaturas de la noche y gilipollas varios (y varias) que hacen horas de espera en una cola para conseguir el último libro de Harry Potter o la nueva PlayStation antes que nadie.
O sea, que si Jola se mete con los futboleros está muy mal, pero si tú Jero llamas gotiquillos y gilipollas a gente con una afición que no hace daño a nadie, entonces estás diciendo una verdad como un templo, ¡no? Ummmh. Algo no me cuadra.
Estaba pensando justo justo lo mismo que Nadie nadie (en mala hora este hombre abandonó su blog) a medida que te iba leyendo y me encuentro con su comentario. Ibas muy bien, Jero, pero esa parte final... ay, ay. En fin...
Tenéis toda la razón: intentando rebatir un comentario que me parecía injusto he acabado cayendo en el mismo error que estaba criticando.
Lamento no haber sabido expresarme mejor, porque ciertamente mi comentario ha sonado fatal. Ponía precisamente esos ejemplos porque a mí me encanta "Star Wars", soy jugón consolero desde los 10 años y tengo colegas góticos que son gente estupenda (de "Harry Potter" no he leído nada, pero una amiga mía es muy fan de la saga). Y no me parecen cosas en absoluto criticables, faltaría más. Pero también conozco gente que lleva esos gustos hasta el extremo y los convierte en algo más que simple ocio, y ahí es donde me parece que se convierten en gilipollas. Como esos hinchas futbolísticos que si su equipo pierde no le hablan a su mujer durante el resto de la semana.
En fin, ahora soy yo el que siente haber resultado ofensivo. Mil disculpas.
9 Comentarios:
¡Yo no veo ninguna! :P
(que me perdonen los aficionados, pero es que uno siempre ha detestado el futbol; opio de los españolitos).
En la foto de abajo el jfe que va de rojo es aun mas feo que los de arriba!
Jolan: no casa mucho ese "que me perdonen los aficionados" con un "opio de los españolitos", ¿no? Es como esconder primero la mano y a continuación lanzar una pedrada.
Que sí, que a veces parecen todos un poco primates (algunos, sobre todo, en las ruedas de prensa), pero yo diría que el fútbol no tiene la culpa...
Perdona, Jero. En absoluto pretendía ofender; es verdad que no eran formas de decir las cosas. Pero me saca de mis casillas que en este país se dé una importancia tan disparatada al futbol y se idolatre a sus jugadores como auténticos dioses (luego un científico español -uno de los pocos que no se haya marchado, claro- descubre algo importante, y no se le presta ni puñetero caso; en cambio ahí tenemos todos los días la media horita del telediario para hablar de futbol). Por supuesto que hay aficionados que llevan su interés por este deporte de una manera razonable (y, ¿por qué no? hasta entusiasta, como un hobby más que cualquiera pueda tener), pero es innegable que la gente se exhalta hasta un punto que no deja de asombrarme por este deporte en cuestión.
Ya digo, perdón por la vehemencia del comentario, si bien es cierto que también a los que no nos gusta nada el futbol sufrimos a menudo la mirada como especímenes raros.
Saludos!
No, si en cierto modo entiendo esa frustración, pero a veces me da la impresión de que algunos "no futboleros" ven el fútbol como algo intrínsecamente malo cuando a mí me parece un deporte cojonudo y un espectáculo (para las masas, sí) divertidísimo. Hay partidos que, en sí mismos, encierran una emoción y un despliegue físico y de habilidad dignos de admiración. Ver jugar al Barça de Pep, por ejemplo, es un auténtico disfrute (bueno, ayer no, pero ése es otro cantar).
Los sueldos de los jugadores, las febriles reacciones que éstos despiertan en según qué aficionados, la importancia desmedida (de asunto de estado, incluso) que se le da en ocasiones sí son vergonzosos. Pero eso no es un problema del fútbol sino de la gente. La misma que ha convertido en celebridad a Belén Esteban o que sufre una lipotimia cuando está a 20 metros de un backstreet boy. Pero Belén Esteban es una petarda de libro (de lo más ignorante y maleducado que uno se puede echar a la cara hoy por hoy en nuestro país) y los backstreet y derivados son unos "artistas musicales" infumables. Al fútbol, como deporte, no le veo yo esas carencias. Más bien creo que se debe a que cuando algo gusta mucho a mucha gente, es inevitable que un alto porcentaje de la misma no sepa asimilarlo en la medida de su justa importancia.
Curiosamente también hay descerebrados que sobredimensionan el estreno de una peli de "Star Wars", gotiquillos que se obsesionan con lo vampírico y se disfrazan de criaturas de la noche y gilipollas varios (y varias) que hacen horas de espera en una cola para conseguir el último libro de Harry Potter o la nueva PlayStation antes que nadie.
Pues eso, que en la masa abunda la rebuznancia.
O sea, que si Jola se mete con los futboleros está muy mal, pero si tú Jero llamas gotiquillos y gilipollas a gente con una afición que no hace daño a nadie, entonces estás diciendo una verdad como un templo, ¡no? Ummmh. Algo no me cuadra.
Estaba pensando justo justo lo mismo que Nadie nadie (en mala hora este hombre abandonó su blog) a medida que te iba leyendo y me encuentro con su comentario.
Ibas muy bien, Jero, pero esa parte final... ay, ay.
En fin...
Tenéis toda la razón: intentando rebatir un comentario que me parecía injusto he acabado cayendo en el mismo error que estaba criticando.
Lamento no haber sabido expresarme mejor, porque ciertamente mi comentario ha sonado fatal. Ponía precisamente esos ejemplos porque a mí me encanta "Star Wars", soy jugón consolero desde los 10 años y tengo colegas góticos que son gente estupenda (de "Harry Potter" no he leído nada, pero una amiga mía es muy fan de la saga). Y no me parecen cosas en absoluto criticables, faltaría más. Pero también conozco gente que lleva esos gustos hasta el extremo y los convierte en algo más que simple ocio, y ahí es donde me parece que se convierten en gilipollas. Como esos hinchas futbolísticos que si su equipo pierde no le hablan a su mujer durante el resto de la semana.
En fin, ahora soy yo el que siente haber resultado ofensivo. Mil disculpas.
Er júrgol e' asín; despierta pasiones encontradas ;)
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