miércoles, 14 de abril de 2010

El Planeta de los Monos, comic de Vértice

Ya alguna vez les he hablado aquí de mi fascinación por los quioscos. Aunque ya no son lo que eran, no puedo pasar por delante de uno sin pararme a inspeccionar todas y cada una de las publicaciones que cuelgan de sus paredes. Una obsesión que me viene desde que era un chiquillo y todavía me acompaña. El tránsito de mi infancia a mi adolescencia tuvo como decorado aquellos quioscos inundados de las portadas de la legendaria editorial Vértice. Entre aquellas espectaculares ilustraciones y la página final del inefable Tumbita de Tunet Vila descubrí mis primeros comics de Jack Kirby y Steve Ditko, el inicio de Conan en nuestro país, magazines como el cajón de sastre Relatos Salvajes y revistas de monstruos vistos bajo el prisma marveliano. Deambular por las calles mirando aquellos quioscos era una fuente de contínua sorpresa para mis ojos de niño, y me ha convertido en el penoso personaje que soy.

A estas alturas quien más quien menos sabe que El Planeta de los Simios es una película mítica de 1968 basada en la novela homónima de Pierre Boulle. Seguro que también saben de la nueva y fallida versión que no hace tanto corrió a cargo de Tim Burton. Y los más interesados en el tema se acordarán de la serie de comics que a finales de los 70's también publicó (cómo no) Vértice bajo el apelativo, con una de aquellas creativas traducciones que acostumbraba la editorial, de El Planeta de los Monos. Una colección de sólo 29 números que replicaba casi simultáneamente la edición del magazine en blanco y negro de Marvel entre 1974 y 1977. En ella se adaptaban las cinco películas de la serie más algunas historias de creación propia ambientadas en el mismo universo y que complementaban la línea cronológica original rellenando lagunas argumentales.

Las portadas, al estilo de The Savage Sword of Conan, eran de lo mejor visto entonces en comic. Con un estilo totalmente pictórico, suponían verdaderos anuncios luminosos que te impelían a mirarlas. Los eficaces Doug Moench y Gerry Conway, quienes ya habían escrito episodios de todos los grandes personajes de Marvel, así como de Doc Savage y Shang-Chi, corrían con la parte del león de los guiones. Desde luego, la parte principal del magazine se destinaba a la adaptación de las cinco películas, serializadas en capítulos y por orden cronológico. La primera de ellas, precisamente la mejor de la serie, es la que está llevada al comic de forma más tentativa guiada por un dibujo bastante impersonal y anodino para el tema tratado, pergeñado por un excesivamente superheróico George Tuska.

Sería con la adaptación de su secuela y la llegada de un pletórico Alfredo Alcalá que da lo mejor de sí mismo, cuando la revista coge fuelle. Alcalá desarrolla un estilo siniestro y espectacular, con sangre pegajosa chorreando en cada viñeta y unos simios espeluznantes. Se ocuparía también de adaptar la cuarta película, La Conquista del Planeta de los Monos (Simios), donde vuelve una vez más a librarse de clichés con un trabajo notabilísimo que supera a la película. Estaría por decir que es en estos comics en donde alcanza la plenitud, más aún si cabe que en sus colaboraciones con John Buscema para The Savage Sword of Conan. Su puesta en escena, su caracterización desbocada de personajes, su capacidad narrativa, todo es deslumbrante y desasosegador al mismo tiempo en estas páginas.

Tras Alcalá llegan otros rápidos, baratos y brillantísimos dibujantes filipinos que usaría Marvel en la época, para ilustrar versiones extendidas de las películas. Con escenas que no salían originalmente en pantalla, aunque sí en el guión, superan así los problemas de presupuesto que lastraron las secuelas fílmicas y plasman un Nueva York realmente devastado tras la guerra nuclear y unos mutantes que literalmente se derriten. El grafismo sucio de Rico Rival consigue hacer de la adaptación de Huida del Planeta de los Simios un comic vibrante y lleno de tensión que mejora su versión cinematográfica de nuevo. Pero parece que las estrecheces económicas acaban afectando también al comic, arrastrado por su falta de éxito comercial. La última película, la peor de la serie, es también la que peores dibujantes tiene y menos espectacular resulta, con un baile de artistas que no la favorece en absoluto, y en el que la labor del español Vicente Alcázar, y los filipinos Sonny Trinidad, Dino Castrillo y Virgil Redondo resulta deslucida y fuera de sitio.

La revista incluía también interesantes artículos sobre las películas, el maquillaje, la serie de televisión y otras curiosidades que a los lectores de la época nos parecían tan atractivos como salidos de otro mundo. Ensayos totalmente serios que a uno le hacían entrar hasta las cachas en ese mundo de fantasía y disparársele la imaginación. Pero el plato fuerte eran las vertiginosas historias originales escritas exclusivamente para el comic. Seriales como Terror en El Planeta de los Monos, magistralmente dibujada por un increíble Mike Ploog, que se luce con los lápices y su empleo del tenebrismo, aunque en los estertores de la colección sería reemplazado por un menos lucido Herb Trimpe. La serie de Ploog se ambientaba en una época similar a la serie de televisión, con profusión de extraños mutantes, comunidades enfrentadas, un Ku Klux Klan simio y, finalmente, monos vikingos.

Un par de curiosos relatos autoconclusivos llevaban el mundo de El Planeta de los Simios a la Edad Media. En la primera historia veíamos una oscura aventura de odios y luchas entre ejércitos simio y humano armados con cotas de malla y espadas, que si bien no encaja en el universo de las películas, sí que presenta una vuelta de tuerca atractiva y llena de imaginación, cercana a la fantasía heróica con mensaje pesimista. La otra historia, casi surrealista, se centraba en la ficción artúrica, con Camelot en El Planeta de los Simios. Un desbarajuste encantador que partía de la novela de Mark Twain Un Yanki en la Corte del Rey Arturo, y conseguía un resultado entre fascinante y descacharrante que ampliaba el espectro del mundo creado en los largometrajes, y profundizaba en los misterios de la llamada Zona Prohibida.

Pero lo mejor de todo, junto a la fantástica aportación de Ploog, sería Crónicas de Historia Futura, un serial de piratas ilustrado por un insuperable Tom Sutton en estado de gracia. Un relato onírico, recargado, barroco y sucio hasta decir basta. Con unos simios siniestros, humanos animalescos, mutantes repugnantes y situaciones de un malsano sentido del humor, entre lo surrealista y lo poético. Todo un trip psicodélico llevado por el peculiar estilo de Sutton, totalmente diferente a lo que se podía ver en el comic comercial. Tristemente este hilo argumental quedaría inconcluso cuando una vez acabada la adaptación de las películas, se cierra la colección y las series en marcha quedan colgadas. Dudo mucho que alguna editorial actual, pongamos Dark Horse, recupere algún día Planet of the Apes en un par de esos tomos tipo guía telefónica, pero si así fuera, yo estaría el primero en la cola. Aunque no tuviese que recorrer quioscos. Sería bestial.

17 Comentarios:

Etrigan dijo...

No sé que pasa en la blogosfera, pero es muy curioso como entre varios blogs estamos recordando otra manera diferente de hacer cómics, otra manra diferente con respecto a lo actual, donde lo más "in" son las novelas gráficas. En aquella época que rememoras visitar un quiosco era una delicia. Ahora no se venden tebeos en los quioscos, hay que ir al fnac y gastarte los cuartos.

Por cierto, El Planeta de los Monos fue una de series favoritas, De hecho tengo la colección completa y sigo disfrutando con los dibujos de Sutton y los guiones de Moench.

David dijo...

Qué semejanza la del personaje de Tuska con Heston. Impresionante! (ja,ja)
160 pesetas. Esto era carillo, ¿no?

Pues no recuerdo si leí alguno...pero.... viendo las páginas a modo de ejemplo que has puesto tengo la idea de que juega mucho el factor nostalgia y lo que disfrutaste de niño de esas historias (aparte de que eres seguidor de esta "saga") para que las pongas tan bien, que la "calidad" de las mismas en sí. Igual me equivoco, que tú dices lo que dices y Etrigan dice que sigue disfrutándolas... Pero no sé. No las he leído así que no puedo opinar, pero el dibujo de algunas páginas me parece algo tosco en comparación con otras series de Relatos Salvajes que sí leí.
¡Cómo me gustaría recuperar aquellos de Puño de Hierro dibujados por Rudy Nebres Aaay!

TSI-NA-PAH dijo...

Los comics tras la musica son mi otra debilidad, aunque no hable de ello en mi blog.Gracias por pasar y corregir lo de Trader Horne. Te enlazo, nose porque no lo habia echo antes.
un abrazo

Jesús Duce dijo...

Fantástica entrada, Nemo.
Has hecho una trabajo insuperable, describiendo con precisión las series de las que se componían estos cómics.
Yo también estaba prendado de esta colección y guardo sus cómics como uno de mis mejores tesoros.
Comparto también la apreciación de la última serie dibujada por Sutton, con aquellos barcos gigantescos y aquellas viñetas recargadas, llenas de trepidancia y fantasía. Recuerdo que cuando cancelaron la colección me enfadé muchísimo: ¿cómo podían cortar y dejarnos con una historia sin terminar?

Un cordial saludo

Nemo Nadir dijo...

Etrigan: se me ocurren muchas respuestas a eso, pero de veras que no me apetece levantar una polvareda. Digamos que últimamente estoy empezando a cansarme de cierto tipo de comic que se olvida de que el medio se nutre de guión y dibujo, descuidando uno de los aspectos. Creo que he leído bastantes cosas que tal vez al autor le satisfagan, pero al lector le dejan con cara de bobo y cierto sentimiento de haber sido estafado. Y, bueno, los clásicos son los clásicos.

David: cierto, es probable que las páginas que he escogido para ilustrar el artículo no sean las más apropiadas, pero eran las que tenía a mano. El dibujo de Geporge Tuska y Mike Espósito estaba muy lejano de su antecedente cinematográfico, aunque tengo entendido que trabajaban a partir del guión de las películas, no de la propia película en sí. Y, como puedes ver, es un estilo totalmente estandarizado del Marvel de la época, el que tiene como referente a John Romita. Pero no, no me puede el factor nostalgia porque es un comic que repaso a menudo y con satisfacción. De todos modos tienes que tener en cuenta que los platos realmente fuertes eran los servidos por Alcalá, Rival, Ploog y Sutton. Me gustaría que leyeras, por ejemplo, la versión de Alfredo Alcalá de La Conquista del Planeta de los Simios, la cuarta película de la serie. Creo que en ellas verías una obra maestra. Estoy pensando que puedo escaneártelas y enviártelas. Así no tendrás que volver a escribir "no las he leído, así que no puedo opinar". Tu opinión, ya sabes, es siempre bienvenida.

Tsi: Gracias por tu visita. Tu blog es fundamental y se lo recomiendo a todo aficionado al rock and roll. Tomen nota, caballeros.

Jesús: Gracias por tus palabras. A mí me faltan cuatro o cinco números que no consigo localizar. Desaparecieron por cortesía de mi hermano. Es difícil expresar con palabras el mundo onírico, poético y a la vez salvaje creado por Sutton, tan diferente a la carnalidad de Ploog. Con una reproducción adecuada esos comics serían absolutos killers. De todos modos, repasando, se puede considerar que si bien ambos relatos no llegan a un punto y final, sí que alcanzan cierta pausa en el momento de cancelarse la serie, que podríamos considerar "finales abiertos". Pero quedan demasiados cabos sueltos. ¿No sería bonito que se reeditaran estos comics?

Muchas gracias a todos, Misántropos y/o Soñadores.

David dijo...

Gracias por tu respuesta, Nemo. Pero no te preocupes que tengo muchas lecturas acumuladas. Eso sí.. Díme qué números te faltan, que igual pueden aparecer por aquí...

FHNavarro dijo...

Tom Sutton, grande grande, y no es por presumir, pero:
http://museotbo.blogspot.com/search/label/Originales%3B%20Tom%20Sutton

;)

Un saludo

Jeune Albert dijo...

!Ah! la emoción de inspeccionar los quioscos...
Mi mujer me mira raro cuando giro la cabeza disimuladamente (o eso creo yo, que es disumulado) para ver si hay algo interesante aun sabiendo que ese tiempo ya pasó.

Nemo Nadir dijo...

Qué preciosidad, Señor Navarro. Si no me equivoco, cito de memoria, las tres planchas pertenecen a una de mis historias favoritas de la colección: El Soñador en el Silencio Esmeralda, y dan la justa medida de lo que pretendía decir al describir el trabajo de Sutton en mi entrada. ¿Ves, David? A eso me refería.

FHNavarro dijo...

Muchas gracias, me gusta ser de utilidad :)

Los originales corresponden a los números 12 y 15. Desconozco si esos número tienen algo que ver con "El Soñador en el Silencio Esmeralda", la verdad es que la colección de los Simios la tenía muy olvida hasta que tu post me ha hecho recordar lo buena que era ;)

Un saludo

Nemo Nadir dijo...

Lo mejor de todo es la excelente calidad de estos originales al lado de la penosa reproducción que nos ofreció Vértice. Aquí se nota toda la magnificencia de los lápices de Ploog.

FHNavarro dijo...

Y eso que el escaneado deja que desear. Me gustaría que vieses unas fotos de los originales para que apreciaras mejor la obra de Sutton.

Un favor, si te es posible ¿Podrías listar la colección con sus número y dibujantes? Me conformo con que me digas en qué número aparece Ploog y Sutton.

Un saludo

Nemo Nadir dijo...

Plogg en Terror en el Planeta de los Monos: 1, 2, 3, 4, 6, 8, 11, 13
Sutton en Crónicas de Historia Futura: 12, 15, 17, 29
Sutton en Terror en el Planeta de los Monos: 20, 23
Ploog & Sutton (juntos en Terror en el Planeta de los Monos!): 19

Me faltan el 7, 14, 22, 24 (estoy seguro de que en uno de estos dos últimos aparecía Sutton dibujando un episodio de Crónicas de Historia Futura, porque lo recuerdo perfectamente)

Si necesitas algún dibujante más (Alcalá, Rival, Trimpe...) no dudes en preguntar.

FHNavarro dijo...

No, de momento, con estos datos tengo suficiente, ya que los datos de la edición USA andan por aquí:
http://planetoftheapes.wikia.com/wiki/Mike_Ploog

y aquí:

http://planetoftheapes.wikia.com/wiki/Tom_Sutton

Vamos, que en resumidas cuentas, me tengo que comprar todos los números :)

Un saludo ( y muchas gracias)

FHNavarro dijo...

Madre mía!! Acabo de ver la reproducción de la colección española, concretamente las páginas correspondientes a dos de mis originales, y cualquier parecido con los originales es mera coincidencia. Lo acabo de decidir, me pillaré los números USA.

Un saludo

Dr. Quatermass dijo...

Que maravilla de post. Yo también he sido (y soy, eso no se pierde) un apasionado de los kioskos, a veces camino mucho para acercarme a alguno que permita hojear todo lo que se publica. El kiosko era antes el templo del acceso a la cultura, podías descubrir cosas allí. Lamentablemente Internet nos ha hecho perder esa curiosidad. Sobre los simios pese a mi afición por las pelis, etc. tengo que confesar que nunca leí los cómics, algo a lo que tendré que poner remedio algún día. He enlazado este post desde el artículo de los Simios del Xperiment, que menos. También te he puesto en el "blog-roll", perdona por no haberlo hecho antes.

Un saludo!

David dijo...

Aunque con seis días de retraso... visto. Y visto también el detalle de qué números te faltan. Miraré por aquí (aunque lo veo difícil).