jueves, 22 de abril de 2010

El Coleccionista de Queen

Hace mucho mucho tiempo, en un país muy muy lejano, los niños no escuchaban a Queen. Ni siquiera sabían qué era eso. En ese país entonces los niños escuchaban a Pink Floyd, Alan Parsons y Mike Oldfield. Y si tenían hermanos mayores escuchaban a Serrat, Aute y Víctor Manuel. Pero había un niño pequeño que heroicamente resistía los embates y guardaba un cassette que acababa de salir, que tenía una portada minúscula y preciosa, y que se llamaba A Night at the Opera. O, como le gustaba decir a aquel niño entonces, Una Noche en la Ópera. En aquella cajita de música encontraba canciones excitantes, sobrecargadas, marcianas. Miniaturas que le recordaban a las tonadillas con las que se ambientaban las películas del cine cómico, titánicos tours de force guitarrísticos con una instrumentación que parecía sacada de una orquesta sinfónica, y monumentales ejercicios inclasificables que derrochaban inventiva e imaginación, que le dejaban sin aliento.

Y el niño, con ansias de conocimiento, se puso a escarbar para saber qué más obras podrían tener aquellos cuatro tipos de aspecto tan estrafalario, mientras intenaba asociar aquellos nombres a aquellas caras. Descubrió que el guitarrista, Brian May, y el batería, Roger Taylor, habían estado antes en varios grupos juntos hasta que un extravagante amigo suyo, Freddie Mercury, se puso tan pesado que en 1970 decidieron formar una nueva banda con él junto al bajista John Deacon. Tres años de rodaje trasnscurrieron hasta que se publicó su primer album evidentemente deudor de Led Zeppelin, con su misma imaginería lírica y su despatarrante despliegue compositivo e instrumental. Sería ya con su obra siguiente, Queen II, donde se destaparía una banda con personalidad propia, barroca, inusitada, frenética y poética. Por eso cuando salió A Night at the Opera y todo el mundo lo saludó como la obra desbordante que era, el niño sólo pudo preguntarse a qué venía tanta alharaca si todos los ingredientes estaban ya presentes en Queen II. En medio, Queen habían publicado un trabajo puente, Sheer Heart Attack, en el que pulían su estilo y lo ceñían al formato más conciso de la canción pop vista a través de sus sesgados planteamientos.

Al contrario de la creencia popular, Mercury no es el cantante de Queen. Es uno de los cantantes. Es sus discos todos componían, y casi todos, excepto Deacon, cantaban. Al estilo de The Beatles, cada uno aportaba su propio vocabulario que enriquecía la mezcla. Encontrar la dulce voz de May, o la rasposa de Taylor, entre los surcos, era una alegría, una divertida variación, casi un respiro. Y en el caso de Queen, el juego vocal marcaba la diferencia respecto a otras bandas. Del mismo modo, las tendencias más poperas de Deacon se compensaban con la pulsión rockera de Taylor, y mientras May exploraba entre los sonidos acústicos y el rock más duro, Mercury se expandía en mil direcciones cada cual más inesperada. Cada uno tiraba hacia un lado dando un sabor inigualable al guiso. Qué pocas formaciones sonaban como ellos entonces, qué rápidamente se levanta la bandera de Queen cuando Muse o My Chemical Romance intentan acercarse ahora a ese sonido. En las notas de cada album hacían gala, casi como un chiste, de no emplear sintetizadores. Pero es que esas orquestaciones guitarrísticas conducidas por la elegancia interpretativa de Brian May parecían casi imposibles. Y aún así los niños seguían sin escuchar a Queen. Supertramp eran mucho más populares.

Pero nuestro héroe sentía mayor cariño por el siguiente album de Queen, tal vez llevado por la simpatía que despierta el caballo perdedor. A Day at the Races tenía que competir con la sombra gigantesca de su antecesor. Era ya desde su portada una copia en negativo y una réplica milimétrica de A Night at the Opera: un romántico despliegue de baladas que funden el corazón, monumentos grandiosos que desbordan al oyente, puro pop almibarado y vacilón, mazazos hard que aplastan bajo el peso de los riffs, y solos de guitarra densos como plomo fundido. Pero Queen seguían sin ser populares y el niño, que empezaba a escuchar otras cosas, se dió cuenta de que en 1977 la banda acusó el impacto del punk. Mercury se cruzó una vez con Sid Vicious en unos estudios de grabación y cuando el jovenzuelo lleno de granos de espetó: "Oi! Tú debes de ser ese que ha llevado la ópera a las clases populares", lengua-de-rayo contestó: "Y tú tienes que ser Mr. Ferocious, ¿no?". La respuesta de Queen ese año fue News of the World, un trabajo actual y variado, con canciones concisas que desbordaban pasión, furia y clase, demostrando que podían ser más punks que los punks, y más sensibles que cualquiera de sus contemporáneos.

En 1978 Queen estaban perdidos, no habían alcanzado la cumbre y ya se les consideraba unos dinosaurios. Su album Jazz, era el primer paso atrás. Una continuación lógica de su anterior trabajo, pero más deslavazado. Para resarcirse publican el consabido disco en directo, que es una de las mejores grabaciones en vivo de la historia del rock. Live Killers se convirtió en la banda sonora de aquel niño que poco a poco iba creciendo junto a sus músicos favoritos. Sofisticados y a la vez potentes, Queen en concierto iban más allá de la mera reproducción de sus trabajos de estudio, convirtiendose en una verdadera máquina de matar. No hacían prisioneros. En el tránsito entre el final de los 70's y principios de los 80's la banda saborea sus mayores logros comerciales y de popularidad. Bandas sonoras, recopilaciones de éxitos, excursiones en el rockabilly y el funk. Todo vale y todo es pasado por su particular tamiz, ya se han convertido en una fábrica de hacer buenas canciones concisas, y algún que otro relleno. Han perdido parte de su sorprendente despliegue de imaginación en aras de una camaleónica adaptación a los tiempos, como si tuvieran pánico a quedarse estancados o quisieran meter el dedito en todos los tarros.

Tras años de mirar embobado las fotos de Freddie Mercury tratando de imaginar sus evoluciones en el escenario, la nueva imagen con pelo corto, bigote y envuelto en cuero es la que quedará en el imaginario popular, pero está muy lejos del icónico bailarín enfundado en mallas de Pierrot. The Works caerá como un mazazo en 1984, y será la consagración pública constatada por su arrasadora intervención en Live Aid, pero su música ha perdido su carácter distintivo. Se autoplagian, se repiten. Sus canciones suenan a cosas que ya han dicho antes, y el disco será como un trabajo de patchwork, compuesto de retales de aquí y de allá. Hasta la guitarra de May suena echada a perder arropada por los antes denostados sintetizadores. Sus singles son por primera vez anodinos. Pero los niños ya escuchan a Queen, y nuestro niño, que ya ha dejado de serlo, los escucha cada vez menos. Freddie Mercury rematará la faena publicando un disco en solitario que es un verdadero fiasco. En la época de la autenticidad, da vergüenza reconocer que te gusta Queen.

Los años siguientes serán aún más faltos de personalidad, y entre ventas millonarias y conciertos multitudinarios Queen se convierten en una parodia de sí mismos con canciones formulaicas desprovistas de aquel derroche de imaginación, inventiva e inverosímiles cambios que desplegaban en sus comienzos. Mercury comienza a tener un aspecto raro. En los vídeos disimulan su aspecto con dibujos, dobles, maquillajes extraños. Cuando en 1991 fallece víctima de una enfermedad grande con un nombre pequeñito, todo el mundo es ya fan de Queen de toda la vida, todos los niños parecen haber seguido su carrera, todos recuerdan el vídeo de la minifalda y el bigote pasando la aspiradora. Queen tienen una legión de seguidores muuuuy fieles que los encumbran como una de las bandas más grandes de la historia... diez años tarde. Para el niño que ya es hombre, Innuendo, su último disco en vida, es recuperable como una última dentellada a la existencia, una obra emocionante, pero menor, que cobra relevancia escuchada a la luz de las circunstancias en que fue grabada. Algo después, Made in Heaven sería el disco póstumo que Mercury dejaría en un sprint por intentar pelear y sentirse inmortal hasta el último momento, pero de alguna manera se les ha ido la mano cargando las tintas en sentimentalismo. No importa, recuerda a lo mejor de la banda. Queen siempre fueron excesivos. Y el hombre vuelve a ser niño, vuelve a pinchar Queen II, y se reconcilia con héroes.

23 Comentarios:

juselito dijo...

Impresionante post,y es que me estas hablando de mi mayor debilidad musical.Yo conocí a los Queen 3 o 4 años antes de la muerte de Freddie,lo cual no era lo "normal" en un chicho de mi edad(30 años).Lo mio fue al contrario que lo tuyo,me enamoró sus primeros discos que llegaron a mi mano por grabaciones que tenía mi hermana de novios suyos.Jamás se me olvidará el single de "liar" la primera canción que escuché de ellos y que fue la que me engachó, y que sin duda fue la antesala de "bohemian rhapsody".Aún me acuerdo de las miradas de tus amigos cuando les decías que te gustaban los Queen!!,además de verte como un chico raro,por eso de estar en Sevilla y tenerte que gustar el flamenquito,por dudar de tu tendencia sexual por eso de las mallas apretadas del señor Freddie y de lo estrambotico que era en el escenario...
Una pena que al final de su carrera,se convirtieran en tan comerciales.
Sólo hay una cosa Nemo que no consigo verle similitud,y te lo digo en serio,y es entre Queen y Muse.Es algo que escucho y escucho y aunque reconozco que a Muse también es un grupo que le gustan los sintetizadores,no le veo ese gran parecido que oigo por todos lados.

Dr. Quatermass dijo...

"entonces los niños escuchaban a Pink Floyd, Alan Parsons y Mike Oldfield" parece que estás hablando de mi mismo compañero....

Yo también tuve vinilos y casettes de Queen y hoy por hoy es una de mis bandas más queridas, es inevitable, tantos clásicos a sus espaldas....

Pero a mi Innuendo siempre me ha encantado, y ya en A Kind of Magic recuperaron el nivel. Solo la epoca oscura de Works / Hot Space es menor (y aun se encuentran cosillas).

God save the queen.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

Muy buena entrada. "Live Killers" es un directo formidable, y el trabajo de Queen en estudio en los setenta, único. Después es ya un grupo que no me dice nada. "A Kind Of Magic", por ejemplo, me parece un disco bochornoso.

Jero dijo...

Me he sentido lejanamente representado por esta entrada (digo lejanamente porque servidor pertenece a la generación que creció en un mundo sin Mercury y cuando yo empecé a interesarme por la música el éxito de Queen ya estaba más que asentado). Un enlace al respecto:

http://elabismotedevuelvelamirada.blogspot.com/2009/03/abecedario-personal-q-de-queen.html

Coincido en casi todas tus apreciaciones sobre la trayectoria de la banda. A mí los 5 primeros álbumes me parecen redondos (sobre todo "Queen II", y el combo Night/Day). "News of the world" es demsiado irregular, pese a contener tres o cuatro canciones superlativas.

A "A day at the races", por cierto, le sentó muy mal salir tras su obra maestra absoluta porque, si se hubiese publicado justo antes, "A millionaire waltz" estaría en la memoria popular compartiendo podio con "Bohemian rhapsody". Y "Good old-fashioned lover boy" tiene uno de los trabajos vocales más jodidamente alucinantes que he escuchado jamás.

A partir de "Jazz" comenzó un descenso del que nunca se recuperaron, pero pese a ello consiguieron seguir sacando singles absolutamente maravillosos como "Don't stop me now", "Crazy little thing called love", "Under pressure", "Hammer to fall", "I want it all", "The show must go on" o la sublime "Innuendo" (el solo de guitarra española siempre me pone los pelos como escarpias). Cada uno de su padre y de su madre, eso sí.

A mí personalmente me marcó más el directo de Wembley que el "Live Killers", pero supongo que por ser el primer álbum en vivo que tuve en mi vida, uno de mis primeros CD's (¡doble, además!) y por funcionar como un perfecto greatest hits de la banda...

Yo sí veo las similitudes entre Queen y Muse (no hay más que escuchar "Resistance", "United States of Eurasia", "Butterflies and hurricanes" o los coros finales de "Unnatural selection" para comprender la deuda que Bellamy tiene hacia Mercury, Bay, Taylor y Deacon), pero en mi opinión eso no desmerece en absoluto al trío de Teignmouth. Básicamente porque sus 5 primeros discos también han sido modélicos...

Juan "Manhattan" dijo...

Excelente recorrido por la discografía de una me mis bandas preferidas. Mi niñez y adolescencia hubiese sido mucho más gris de no haber estado acompañado por los discos de Queen.
Mis favoritos: Queen II y Jazz.

Nemo Nadir dijo...

No pretendía hacer un repaso de la extensa carrera y obra de Queen. Para eso no basta un simple post y se necesitaría un libro entero. Sólo paso de puntillas por su discografía y la personalidad de sus componentes. Lo que me interesaba más bien era dar unas pinceladas sobre algunos aspectos de la banda para abrir el apetito y reivindicar unos Queen que han quedado sepultados bajo el peso de la muerte de Mercury, Barcelona, Radio Ga Ga y el video de I Want to Break Free.

Juselito: Precisamente son canciones como Liar (mi favorita es The March of the Black Queen, así de histérico soy) las que quería recordar. El Mercury con melena y las mallas de rombos que de crío hacía que se me disparase la imaginación. La comparación con Muse está muy bien explicada por Jero. Yo seguí a Muse desde el primer disco y recuerdo que cuando lo escuché pensé que tenía una sonoridad muy próxima al primero de Queen. Con el último se acercan más a la etapa 75-76.

Dr. Quatermass: Esas bandas eran las que escuchaban mis amigos. Ahora me gustan, pero entonces me parecían aburridísimas al lado de mis cassettes de Queen que machacaba sin piedad día tras día. Hot Space es un disco esquizofrénico, pero divertido. La progresión lógica tras The Game. Para mí es mucho peor lo que viene después. Ahora lo puedo escuchar con otra perspectiva, pero en su momento fue una terrible decepción, incluso dejé de comprar sus discos depués de A Kind of Magic. Sí, Innuendo probablemente fue un esfuerzo consciente de volver a las raíces. O al menos así se puede interpretar ante la inminente muerte del señor Farrokh Bulsara.

Gonzalo: Ya he comentado la decepción que supuso para mí ese album. En él se alojaban canciones inconcebibles en una banda como Queen. The Miracle me parece igualmente a la deriva. Pero aún se pueden encontrar en ellos canciones paladeables, aunque ninguna a la altura de cualquiera de su primera época. Pero son las que han quedado en el imaginario popular pasto de Kiss FM. Si alguien se ha animado a escuchar, pongamos, It's Late o My Melancholy Blues a raíz de aquí, eso era lo que pretendía.

Jero: Acertado análisis. Precisamente lo que me gusta de News of the World es la diversidad de estilos. Cada canción es una sorpresa: blues, jazz, baladas, punk, construcciones épicas... hasta toques latinos! Me parece un album muy divertido con muy pocos deslices. El directo en Wembley es un buen repaso a su carrera, pero tiene un sonido demasiado limpio, que reproduce demasiado al de estudio, y el repertorio no es tan sólido como Live Killers. O tal vez me pueden los veranos que pasé tumbado en el suelo frente al radiocassette escuchándolo sin parar. Pero me encanta esa potencia, lo sucios que pueden ser, cómo cada canción raspa. El medley es mejor, el solo de May es mejor. Y la capacidad de sorprender, mucho más grande.

Jero dijo...

"The march of the Black Queen": ¡qué excesiva, qué barroca, qué pasada! Con esa estructura epiléptica y los coros rompiéndolo (metafóricamente) todo. Una de mis favoritas de la banda, sin duda. Qué poco se recuerdan esta clase de canciones (la mentada, "Liar", "The millionaire waltz") si uno las compara con cosas inferiores como "Another one bites the dust" o "Radio Ga Ga", ¿no?

Como decía, deduzco que la predilección por uno u otro directo depende en gran medida de las vivencias personales de cada uno. Sea como fuere, ambos me parecen magníficos (quizás al de Wembley le pese un poco el asunto "gran banda mediática" que los ata a un repertorio más de cara a la galería). El primer "We will rock you" del "Live killers" siempre me ha parecido un tiro de buen rollo...

Sobre Muse: para mí el primero es calcadito al sonido de Radiohead, pero desde "Absolution" hasta la actualidad han mamado (y mucho) de la teta de Queen. Incluso en su concepción de álbum, experimentando con los géneros de un modo similar a como lo hacían Mercury y cía. "I belong to you" podría ser un tema de Freddy en solitario si viviese hoy en día y "Guiding light" suena próxima al sonido guitarrero de May (el solo y la distorsión son clavados). "Supermassive black hole" tiene ecos del giro pop hortera de "Hot space" y hasta "Uprising" podría considerarse el "We will rock you" de su repertorio (en directo, dando palmas y coreando ese estribillo de épica colectiva, el feeling es muy similar...)

Mmm, se nota que me apasiona el tema, ¿verdad? jejeje

TSI-NA-PAH dijo...

Bonita fabula, me recuerda muchas historias de la adolescencia.A mi sin embargo, me gustaba mucho Kansas! y de Queen sobre todo el Jazz, seguramente por que no soy un autentico fan de la banda.
un abrazo

Jaime Sirvent dijo...

"entonces los niños escuchaban a Pink Floyd, Alan Parsons y Mike Oldfield"

Lamentablemente hoy en día los niños no escuchan esas cosas.

juselito dijo...

My melancoly blues,que gran canción.No habrá un grupo que tenga un directo tan potente y espontaneo como ellos.

David dijo...

Estupendo post, Nemo.
Yo no he sido nunca muy fan de Queen (y eso que he escuchado todos sus discos hace ya bastantes añitos). No dejo de reconocer que son muy bueno, y que como dijo aquel por quien babeo: "los chicos saben tocar y son profesionales" o algo parecido.
Es cierto que tienen temazos escondidos aparte de los famosos éxitos que pusieron una y otra vez después de la muerte de Freddy. Y no, no voy a decir que mi favorita es Life is real (ja,ja). A pesar de lo popular que es, siempre me llega Somebody to love... aunque tienen un montón de temas que me gustan...
De niño no se escuchaba música en mi casa... Y de adolescente yo seguía a Police, U2, Dire Straits (y a escondidas ya sabes a quienes.. además de los Beach, Rolling, etc.. .pero eso no podía saberse... si no, en casa se sabría que yo tocaba lo que no debía (ja,ja.. qué recuerdos)
Un saludo.

Nemo Nadir dijo...

Queen es ese tipo de banda que si la descubres cuando no has oído apenas música, sus temas te van directos a las tripas, y cuando tienes más formación como oyente le sacas todos los aromas. Pero siempre han sufrido los prejuicios de una crítica que los ha descartado demasiado fácilmente calificándolos de horteras.

Juan: A propósito de Queen II recuerdo hará... (uf) 30 años en Discos Amsterdam discutiendo con su dueño, Juan Vitoria (para quienes no lo conozcais: además es crítico musical, ha publicado varios libros, tiene un programa de radio y ha trabajado en televisión). Yo pasaba por su tienda al salir del colegio y defendía este album como un gran disco, él sólo me decía "Es muy heavy ¿no?" Claro que él entonces estaba en plena etapa Bowie. Con el tiempo puedo decir que nos hicimos buenos amigos.

Jero: Podríamos llenar posts y más posts debatiendo sobre Queen, es casi tan divertido hablar sobre ellos si los conoces bien, como escucharlos. Podríamos incluso recordar canciones oscuras (The Fairy Feller's Master Stroke, por ejemplo) y comenzar un combate de a ver quién es más fan. O comenzar un análisis cruzado de su discografía por orden cronológico. Seguro que lo pasaríamos bien. Otra cosa es si alguien consentiría en leernos. Es evidente que Muse empezaron pegados a la rueda de Radiohead (y Jeff Buckley) pero había algo en el histerismo de Matt Bellamy, y sobre todo en su guitarra, que desde el primer momento me trajo a Queen a la mente. Lo definitivo fue cuando escuché Plug in Baby. Me di cuenta de que apuntaban mucho más allá.

Tsi-Na-Pah: Jazz es un buen disco de pop si más pretensiones, pero para lo que habían estado haciendo Queen hasta el momento me parece que algunas canciones flojean. Y es que no existen outtakes de la banda. No descartaban nada.

Jaime: Esas bandas son justo lo que escuchaban mis amigos. Hoy en día los niños escuchan otra cosa porque en todas las épocas la gente ha prestado oidos a lo que les han puesto delante. Siempre me sorprende ver vídeos vintage con el público bailando al son de Mr. Tambourine Man. ¿Lo imaginas ahora?

David: Somebody to Love, del infravalorado A Day at the Races, es un perfecto pastiche gospel, como Bohemian Rhapsody lo es de la opereta. Es el teman monumental de ese disco (y mira que tiene: White Man, The Millionaire Waltz...). En realidad tampoco es tan conocido y también es uno de mis favoritos. Buen chiste con Life Is Real (life is cruel, life is a bitch). Punto negativo extra por escribir "Freddy", "los Beach" y "los Rolling". Versión correcta: Freddie, The Beach Boys (sin apócopes, por favor) y Los Stones... siempre Los STONES!

David dijo...

Sí, tienes razón.. Ja,ja,ja.
Lo curioso es que tu comentario me ha hecho recordar dos anécdotas. Una, un gran amigo mío que es fan-fan de los Stones, y que tiene más años que tú, siempre decía los Rolling...
Desde hace unos años se decanta por uno u otro término, será que le han "contagiado" las generaciones jóvenes.. La de "peleas" que hemos tenido con el tema bitels y rolins...
Otra. Otro amigo y yo(este más fan de los bitels pero por molestarme a mí más de los chicos de la playa) estábamos discutiendo acerca de los discos de tus Stones y me dijo: "¿Te das cuenta? Se nota que tú y yo no somos verdaderos fan porque siempre los llamamos los Rolling, no los Stones" (ja,ja,ja). Así que vamos, ya lo sabía... Mira que hace años de eso, pero se me quedó grabado.
Lo de Freddie ha sido un error ( supongo que de escribir rápido y la de veces que lo debo de haber visto escrito así a pesar del error, que ya ni me he parado a repasarlo). Pido disculpas.

Nemo Nadir dijo...

No hay disculpas que valgan. Cien latigazos y crucifixión.

juselito dijo...

concurso de mejor fan de Queen?...enseño fotos mias disfrazado de freddie como en videoclip "i want to be free"?jajajajajja

David dijo...

Estupendo castigo.

Jero dijo...

No quería convertir esto en un "a ver quién mea más lejos" sobre Queen, jeje. Mis disculpas (por eso y por el "Freddy" que también se me escapó a mí). Ya me voy fustigando yo solito ;)

Nemo Nadir dijo...

O sea, que te rajas.

Kinezoe dijo...

Excelente post, amigo.

Ya veo cuál es tu etapa preferida del grupo, Nemo. A mí, sin embargo, me gustan ambas: la de pelo largo y uñas pintadas, y la de pelo corto y bigote; es lo que tiene el no haber crecido con ninguna de las dos. Desgraciadamente, me empecé a aficionar al sonido de estos cuatro genios poco antes de la muerte de Freddie...

El primer disco -mejor dicho, cassette- que cayó en mis manos allá por 1991 fue el Greatest Hits Vol. II. A partir de ahí fui haciéndome con el resto de su discografía alternando entre LP's pre y pos-sintetizadores. Y a todo le encuentro su encanto, incluso a los temas cantados por Roger Taylor!! :p ("Drowse" es una joya).

En mi opinión, fueron grandes de principio a fin -lo de Paul Rodgers es ya otra historia, o más que otra historia, un error (John Deacon acertó manteniéndose al margen)-, con altibajos, como todas las bandas, pero con una riqueza y variedad de estilos apabullante. Pocos grupos han llegado a conseguir un sonido tan fresco y rico musicalmente hablando.

"The Works", "A Kind of Magic" y "The Miracle" (a partir de este álbum todas las canciones se presentarían bajo el sello de Queen, sin explicitar el autor de la composición; bonito detalle de compañerismo) no me parecen mucho peores que "A Night at the Opera", "A Day at the Races" y "News of the World", tan sólo diferentes, muy diferentes. Es cierto que si creciste con el sonido de los segundos puedas llegar a sentirte traicionado con la aparición de los primeros pero, como decía aquella canción de Bob Dylan: los tiempos cambian, y llega un momento en que es cuestión de renovarse o morir (esto último lo añado yo). Si no me equivoco, fue al propio Freddie Mercury al que le escuché en una ocasión durante una entrevista decir que hubiese sido un poco anacrónico continuar con las pintas de los años 70 mediada ya la década de los 80 y acercándose a los cuarenta años!!, jeje... Todo tiene su momento. A mí me encantan ambas etapas. Y me encantó leer tu historia, muy interesante.

Un saludo, amigo.

PD: Por cierto, no conocía ni Muse ni My Chemical Romance.... ¿Me pierdo algo?

juselito dijo...

Kinezoe:te aconsejo que no te pierdas Muse,pero empieza a escuchar desde su primer disco(showbitz),así podrás ir notando el cambio de estilos que realizan.

Jero dijo...

Kinezoe: sin ánimo de menospreciar la recomendación de juselito (yo también te recomiendo que no te pierdas a Muse), yo empezaría por "Origin of Simmetry" o "Absolution", que me parecen dos de los mejores LP's de la década 2000. Así, sin paliativos. De hecho "Showbiz" me gusta bastante pero lo considero primerizo y demasiado apegado a la fórmula sonora de los primeros Radiohead (y Jeff Buckley, como decía antes Nemo). En los dos que comento su sonido se muestra más definido y personal, la producción es más potente y la progresión musical se hace obvia (ambos son sendos catálogos de clásicos básicos de la banda, mientras que de "Showbiz" cada vez se recuerdan más solamente "Unintended", "Sunburn" y la que da nombre al disco). Pero vamos, que cualquiera de los tres ("Showbiz", "Origin of Simmetry" o "Absolution") me parece una buena opción. "Black Holes and Revelations" y "Resistance" sí que los dejaría para después, una vez acostumbrado al sonido de Bellamy y cía (sobre todo porque su valor dentro de la discografía de la banda es su capacidad para reinventar ese sonido añadiendo cuanta influencia pillan por delante...)

Te dejo tres links de sendos temas representativos del grupo en YouTube, para ver si te interesan o directamente prefieres pasar (sí, soy uno de esos fans de Muse que van por ahí con misión evangelizadora):

http://www.youtube.com/watch?v=ZHKSrS8vJyI&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=dbB-mICjkQM

http://www.youtube.com/watch?v=aluTSObRD5w

My Chemical Romance es harina de otro costal... aunque si tienes 15 años y te va el rollo emo puede que se conviertan en el grupo favorito de tu adolescencia. Y eso que tienen cosillas escuchables ("The black parade" no me parece un mal disco). Con todo, prefiero a su vocalista, Gerard Way, en su faceta de guionista de tebeos: "The Umbrella Academy" me parece bastante divertido.

Hala, menudo ladrillo he soltado. Lo siento, Nemo, Muse es una debilidad...

Kinezoe dijo...

Gracias por la recomendación, Juselito. Habrá que echarle una escucha a ese álbum ;-)


Vaya, Jero, cuánta información... :-) Muchas gracias, amigo. Tomo nota de los títulos de esos tres álbumes e indago, porque habrá que indagar... He visto los tres vídeos que me has dejado y la primera impresión no ha sido mala; suenan muy potentes estos Muse sin llegar a resultar ruidosos; podrían estar bien, eso sí, poco parecido le encuentro yo con la Reina... ;-)

Muchas gracias a ambos. Saludos.

juselito dijo...

Kinezoe:yo tampoco encuentro un gran parecido de Muse con Queen,a pesar de como dije existen ciertas similitudes como en el uso de sintetizadores,piano,y cambios de ritmos usados por ámbos.(por fin un apoyo!)jajaja.

Por cierto si quieres escuchar de los mejores directos para mi de los últimos años,no te pierdas el disco (hullabaloo)de Muse.