martes, 16 de marzo de 2010

The Time Traveler's Wife

No hace mucho les recomendaba encarecidamente en este mismo blog La Mujer del Viajero en el Tiempo, una novela de Audrey Niffenegger que fusiona con acierto géneros a primera vista tan dispares como la ciencia ficción y el drama romántico. Brad Pitt se interesó por el innegable potencial fílmico de la historia escriga por Niffenegger y el año pasado produjo una película que bajo el nombre de The Timer Traveler's Wife fue estrenada en Estados Unidos protagonizada por Eric Bana. Un largometraje que no ha sido aún visto en nuestras pantallas y no es difícil darse cuenta porqué. Henry es un bibliotecario que padece una mutación genética que le hace desplazarse en el tiempo unos años adelante o atrás. A veces sólo unos días o unas horas. De repente se encuentra completamente desorientado y desnudo en mitad de la nieve o de una transitada avenida. En uno de sus involuntarios viajes conoce a Clare, una niña a quien seguirá visitando en diferentes etapas de la vida de esta y de la que poco a poco se irá enamorando. Clare, ya veinteañera, se presenta a Henry cuando este es un joven que todavía no ha llegado a ser el hombre que concerá a la niña Clare. A partir de aquí se desarrolla una emocionante historia de amor escrita con sensibilidad y gran sentido del suspense.

La película, sin embargo está contada de forma tan torpe que consigue que un relato con tanto atractivo a priori resulte en una sosa sucesión de escenas. La Mujer del Viajero en el Tiempo es un relato de fantasía, de ciencia ficción y de intriga. Pero también es una exploración del alma humana. Clare tiene que convivir con un hombre que ya sabe qué les aguarda, qué va a ser de sus familiares, dónde van a vivir, los hijos que van a tener, y que desaparece cuando menos se lo espera por un tiempo indeterminado para regresar muchas veces en condiciones lamentables. Al ser puesta en imágenes, una historia tan compleja queda llena de sobreentendidos que hacen que si no se ha leído la novela se pierdan muchos matices. Llega un momento en el que no se comprende qué pasa ni porqué. Lo que es una metáfora sobre el amor eterno imbatible ante las adversidades, sobre la lucha constante para mantener ese amor, sobre la ausencia y la pérdida, queda reducido a un film medianamente romántico estropeado por chapuceros efectos especiales e interpretaciones planas que dan lugar a personajes desdibujados. Una ocasión perdida de trasladar a la gran pantalla un inteligente y original relato de ciencia ficción, y a la vez una apasionante e intensa historia de amor. Una vez más, léanse la novela.

4 Comentarios:

David dijo...

El tema de los viajes en el tiempo puede dar para unas historias francamente buenas a poco que se sepan manejar los elementos.
Me gustó tu reseña de la novela. Hace bastantes años leí una novela de Mike McQuay, Memorias, sobre el tema de los viajes en el tiempo que giraba en parte sobre Napoleón... Pero lo que más me interesó era una subtrama amorosa...
Y ya que hablamos de amor y viajes en el tiempo... No me parece tan maravillosa como suelen decir, pero la de En algún lugar del tiempo está bastante bien y tiene algunos detalles muy majos. Un saludo.

Metalia dijo...

Una novela que me encantó. Mi post sobre ella
. Un saludo y gracias por pasarte por mi blog ;)

Marzo dijo...

¿No hubo una serie de televisión bastante reciente basada en la misma obra, o inspirada por ella? Me suena haber visto algún capítulo en el canal Fox o en AXN aunque creo que ya la han dejado de emitir y de rodar.

Nemo Nadir dijo...

Mmm... lo dudo, pero, de todas formas, es que la tele y yo no nos tratamos...