Y al final no he podido evitarlo y me he hecho con una copia de la espectacular caja The Beatles Remasters. Los coleccionistas, los fieles, somos así, seres enfermos. Provisto de auriculares he ido picoteando aquí y allá, comparando, analizando, buscando. Y al llegar a la altura de la sección intermedia de I Am the Walrus ("Sitting in an English garden") se me han humedecido los ojos y se me ha puesto un nudo en la garganta. Maldita sea, qué endemoniadamente buenos eran estos tipos, qué grandes. La existencia toda está comprendida en esta obra monumental. Canciones de inocencia y de experiencia para guardar en la vitrina. Háganse un favor y pónganlas en su vida. Me gusta el foie, pero no me interesa conocer a la oca
sábado 26 de septiembre de 2009
The Beatles Remasters (Revisited)
Y al final no he podido evitarlo y me he hecho con una copia de la espectacular caja The Beatles Remasters. Los coleccionistas, los fieles, somos así, seres enfermos. Provisto de auriculares he ido picoteando aquí y allá, comparando, analizando, buscando. Y al llegar a la altura de la sección intermedia de I Am the Walrus ("Sitting in an English garden") se me han humedecido los ojos y se me ha puesto un nudo en la garganta. Maldita sea, qué endemoniadamente buenos eran estos tipos, qué grandes. La existencia toda está comprendida en esta obra monumental. Canciones de inocencia y de experiencia para guardar en la vitrina. Háganse un favor y pónganlas en su vida. viernes 25 de septiembre de 2009
Conan the Cimmerian 14
Una vez acabado el arco argumental que adaptaba un relato original de Robert E. Howard, El Coloso Negro, Dark Horse da comienzo a la secuela del mismo con un episodio de transición dibujado a dos bandas y que acaba de ser publicado en los Estados Unidos enfundado en otra fea portada de Joseph Michael Linsner. Por un lado tenemos el marco de la historia a cargo del veterano Joe Kubert, quien nos presenta a un Conan muy elegante y reminiscente de Tor, obra de Kubert recientemente reeditada por Planeta.
Por otro tenemos al guionista de la serie, Timothy Truman, esta vez ilustrando con muy poca maña un relato dentro del relato principal, que enlaza con los pensamientos de Conan y que nos muestra a la madre del bárbaro cimmerio resolviendo un cabo suelto de un arco argumental anterior, Cimmeria. Este Conan the Cimmerian 14 sería un número perfectamente olvidable si no fuera por el bonito trabajo de Kubert.
Además, la editorial norteamericana anuncia que en el próximo capítulo de la serie se volverá a romper la continuidad cronológica del relato para avanzarnos a una historia de la época de Conan como rey de Aquilonia. Será con una secuela de la novela de Howard La Hora del Dragón, que vendrá de la mano del magnificente Paul Lee. También avanza la próxima recopilación en tomo del recientemente finalizado arco argumental Black Colossus, para el que Tomás Giorello está preparando una portada a todo color de la cual Dark Horse nos ofrece un aperitivo.
Por otro tenemos al guionista de la serie, Timothy Truman, esta vez ilustrando con muy poca maña un relato dentro del relato principal, que enlaza con los pensamientos de Conan y que nos muestra a la madre del bárbaro cimmerio resolviendo un cabo suelto de un arco argumental anterior, Cimmeria. Este Conan the Cimmerian 14 sería un número perfectamente olvidable si no fuera por el bonito trabajo de Kubert.Además, la editorial norteamericana anuncia que en el próximo capítulo de la serie se volverá a romper la continuidad cronológica del relato para avanzarnos a una historia de la época de Conan como rey de Aquilonia. Será con una secuela de la novela de Howard La Hora del Dragón, que vendrá de la mano del magnificente Paul Lee. También avanza la próxima recopilación en tomo del recientemente finalizado arco argumental Black Colossus, para el que Tomás Giorello está preparando una portada a todo color de la cual Dark Horse nos ofrece un aperitivo.
jueves 24 de septiembre de 2009
Norma publicará Sandokán de Hugo Pratt
21st Century Breakdown de Green Day
Siguiendo la estela del celebrado American Idiot, la declaración de mayoría de edad de Green Day, nos llega ahora este 21st Century Breakdown, en el que la banda californiana sigue alejandose paulatinamente del modelo The Clash para acercarse a Cheap Trick y el rock de la FM clásica norteamericana. Art-Rock y Disco Conceptual ya no son palabrotas en el idioma de los nuevos punks, y este 21st Century Breakdown es una obra concebida con largas canciones desarrolladas en diversos movimientos que nos retrotrae a The Who desde A Quick One hasta Quadrophenia con citas explícitas a Mott The Hoople y The Jam.
Green Day se descuelgan con una obra que apenas ofrece respiro al oyente y que va ganando con sucesivas escuchas, aunque a la larga puede acabar cansando. Billie Joe Armstrong y su combo no olvidan sus tendencias Punk-Rock avant la lettre, pero resultan demasiado limpitos en su intento de sonar sucios y demasiado comerciales pretendiendo aparentar no serlo. Al final se quedan en tierra de nadie porque al disco sobran pretensiones y le faltan ambiciones hasta en sus ramalazos de sentido del humor impostado. Sin embargo está tan bien hecho y es tan redondo que el único peligro que corren Green Day es que su próxima parada sea Avril Lavigne.
Green Day se descuelgan con una obra que apenas ofrece respiro al oyente y que va ganando con sucesivas escuchas, aunque a la larga puede acabar cansando. Billie Joe Armstrong y su combo no olvidan sus tendencias Punk-Rock avant la lettre, pero resultan demasiado limpitos en su intento de sonar sucios y demasiado comerciales pretendiendo aparentar no serlo. Al final se quedan en tierra de nadie porque al disco sobran pretensiones y le faltan ambiciones hasta en sus ramalazos de sentido del humor impostado. Sin embargo está tan bien hecho y es tan redondo que el único peligro que corren Green Day es que su próxima parada sea Avril Lavigne.
miércoles 23 de septiembre de 2009
martes 22 de septiembre de 2009
Octahedron de The Mars Volta
Desde El Paso, Texas, The Mars Volta nos ofrecen en esta quinta entrega el siguiente paso hacia su redefinición del Prog-Rock. El ambiente de Octahedron sigue tan cerca de The Dark Side of the Moon como lo está de The Bends. En esta ocasión se decantan por una mayor presencia de sonidos acústicos y en muchas ocasiones se aproximan a lo que se dió en llamar el Sonido de Canterbury. La música de The Mars Volta es una amalgama de riqueza melódica y armonías vocales con profusión de teclados espaciales y guitarras personalísimas. Enraizado en el pasado y mirando al futuro, una propuesta novedosa y muy diferente a todo lo que se está haciendo hoy día. Un disco denso que funciona mejor en los registros menos histéricos y más contemplativos, aunque deja la impresión, a veces, de que el resto de canciones no añade nada al corpus de la banda. La obra pastoral de Omar Rodríguez y Cedric Bixler Zavala.
lunes 21 de septiembre de 2009
Cuestiones terminológicas
Todos sabemos de lo que estamos hablando cuando decimos comic, historieta, novela gráfica o tebeo. Pero también cada uno tenemos nuestras preferencias y, tal vez, nuestra propia definición. Comic, probablemente la acepción más extendida, tiene su origen en las tiras dibujadas publicadas inicialmente en diarios y que tenían precisamente un objetivo cómico, humorístico. El término Historieta sería la translación patria de la palabra comic, un diminutivo de historia, nuestro propio género chico. Novela Gráfica, denominación acuñada por el gran Will Eisner, no sólo artista, sino también gran teórico y pedagogo de la materia, no logra esconder un intento de dignificar el medio acudiendo a un lenguaje concomitante pero ajeno como es el de la literatura. Quizá me gustaría, o estaría más de acuerdo, con otra invención del propio Eisner como es Arte Secuencial. El problema que presenta la terminología del creador de The Spirit es que recurre a términos funcionales y descriptivos pero excesivamente largos y, por lo tanto, antieconómicos y poco prácticos.
Tebeo compone, finalmente, una sinécdoque entrañable pero puerilizante. Es como llamar Danone a un yogur o Kleenex a un pañuelo de papel. Tebeo remite al TBO originario y, por lo tanto, a la consabida interpretación de que todo lo que tiene dibujos, ya sean libros o películas, está destinado a un público infantil. El problema básico al que nos enfrentamos para definir a este medio que tanto amamos es que bebe de fuentes hermanas pero muy distintas. La literatura, la ilustración, el cine. De ellas se nutre y retroalimenta. Al final, como en casi todo en la vida, uno acaba recurriendo a meros criterios subjetivos. Y yo opto por llamar al objeto de mi subjetividad Comic. Así, sin tilde, porque es una palabra en inglés que no estoy muy convencido de que debamos asumir en español. Comic es la palabra más extendida, la que empleamos en la lingua franca, la que todos reconocen en todas partes. Comic es, si nos ponemos pedantes, nuestra koiné.The Resistance

Muse han suavizado su sonido con toques de electrónica y de glam en su última entrega. Una obra irregular que en sus mejores momentos recuerda a los Queen de A Day at the Races y a los últimos My Chemical Romance con citas a la música de Chopin y Saint-Saëns. Cuando se dulcifica, Matthew Bellamy por momentos nos remite al mejor y más exuberante Rufus Wainwright. Cuando opta por ponerse ampuloso y altisonante, engorda su habitual tono épico con una pomposa aproximación a la música sinfónica, e incluso la ópera, interpretada por Led Zeppelin circa Kashmir. Todo ello sin perder sus habituales y endemoniados cambios de acordes. Muse siguen siendo muy divertidos en su completa falta de originalidad.
domingo 20 de septiembre de 2009
House of Mystery
La verdadera Casa del Misterio es este comic en sí. Construida como un laberinto, la historia que nos cuentan Matthew Sturges y Bill Willingham se compone de pequeños fragmentos de información. Piezas de un puzzle que el lector debe ir componiendo para llegar a comprender un todo superior. Tenemos así varias líneas de acción simultánea que se cruzan y de las que no sabemos nada. Una pareja de hermanos en el prólogo, dos misteriosas apariciones que persiguen a la protagonista y que la empujan a recluirse en la casa, los propios habitantes de esta casa, el personaje que va dejando salir paulatinamente a los habitantes... No conocemos nada de ellos, ni quienes son, ni cuál es su historia, ni a dónde se dirige el relato. Como los propios habitantes de la casa, el lector asume todos estos sucesos con naturalidad. En una identificación con los personajes, pues nadie puede encontrar esa casa si no está dispuesto a aceptar lo irreal, tienes que entrar en este comic dispuesto a internarte en sus recovecos.El relato principal está moteado de otras pequeñas historias-dentro-de-la-historia acudiendo al resultón recurso de utilizar diferentes dibujantes para las mismas. Se nos presenta pues un grupo de caracteres que no pueden salir de un caserón y que van narrando cuentos de cariz fantástico. A esta mansión llega huyendo una nueva incorporación, Figgy, y otra es liberada, Rina. A partir de aquí vamos viendo qué le sucede a la recién llegada y qué pasa con la que se va. Poco más podemos contar. La lectura te deja con un montón de interrogantes y la sensación de que se van a necesitar muchas páginas para descifrar qué está pasando y qué te quieren contar los autores. Si es que no lo van improvisando sobre la marcha. Intrigante por lo desconocido, pero un tanto descorazonador. Habrá que leer una segunda parte para saber si Sturges y Willigham están componiendo una obra estimable o una soberana tomadura de pelo.

Cuando Harry Encontró a Sally
Dirigida en 1989 por Rob Reiner, Cuando Harry Encontró a Sally es una comedia romántica con sabor típicamente norteamericano. En ella asistimos a un desfile de las calles y parques de Nueva York en un canto a sus localizaciones con una fotografía bellísima y sutil. Todo ello punteado por una banda sonora de fondo compuesta de estándares del swing y el jazz estadounidenses. Se trata de una revisión y puesta al día de un género que destacó en los años 30. Cine sofisticado e inteligente en el que los personajes parlotean incesantemente en una sucesión de diálogos brillantes y recargados que no dan respiro al espectador, quien no tiene apenas tiempo de asimilar cada giro chispeante, cada aguda observación, en un ritmo frenético.
En esta película, dos actores irritantes, Billy Crystal (Harry) y Meg Ryan (Sally) interpretan a dos personajes igualmente irritantes que se conocen, se separan, se reencuentran y se vuelven a separar para volver a encontrarse. La historia, magistralmente escrita por Nora Ephron, es un entretenimiento, sí, incluso recupera en un guiño nostalgico la estrategia de las acciones paralelas mediante el recurso de la pantalla dividida y las conversaciones telefónicas simultáneas tan en boga en las comedias clásicas. Pero también es un estudio sobre las relaciones humanas. La amistad, el amor, la ruptura y el proceso del enamoramiento mismo. La (verdadera) definición de cine adulto.
En esta película, dos actores irritantes, Billy Crystal (Harry) y Meg Ryan (Sally) interpretan a dos personajes igualmente irritantes que se conocen, se separan, se reencuentran y se vuelven a separar para volver a encontrarse. La historia, magistralmente escrita por Nora Ephron, es un entretenimiento, sí, incluso recupera en un guiño nostalgico la estrategia de las acciones paralelas mediante el recurso de la pantalla dividida y las conversaciones telefónicas simultáneas tan en boga en las comedias clásicas. Pero también es un estudio sobre las relaciones humanas. La amistad, el amor, la ruptura y el proceso del enamoramiento mismo. La (verdadera) definición de cine adulto.jueves 17 de septiembre de 2009
Jim Carroll (1950 - 2009)
Ha muerto Jim Carroll, poeta y rockero maldito perteneciente a la hornada surgida en Nueva York a mediados de los 70. Aquel movimiento que se empeñó en mezclar poesía con rock rollingstoniano y sonido nocturno y callejero. Nihilista y autodestructivo, hasta que Jim Carroll irrumpió en la escena con su primer disco, Catholic Boy, su carrera se había orientado entre el baloncesto, del que era una estrella en el instituto, sus actividades como chapero, que le financiaban su adicción a la heroína, y la publicación de un par de libros de poesía. Su obra musical le emparenta con un Lou Reed con menos aplomo cruzado con unos Television con menos pirotecnia guitarrística.Repleto de melodías de rock urbano ortodoxo y poesía, su debut es un tratado de los callejones de la gran ciudad por el que desfilan yonkis y camellos, putas y chulos. Canciones afiladas que describen el lado más sórdido de la urbe con primorosa sangre fría y gotitas de punk rock que recuerda a una Patti Smith más centrada copulando con un Elliott Murphy con más nervio. Tras un par de albumes más, Carroll volvió a sus libros de poesía, discos de spoken word y lecturas en público. Algunos lo recordarán por el biopic basado en su autobiografía, The Basketball Diaries, que fue protagonizado por el bello Leonardo DiCaprio. Tras décadas de excesos con las drogas, se lo ha llevado un ataque al corazón que lo sorprendía escribiendo en su apartamento en Manhattan.
Mary Travers (1936 - 2009)
La Mary de Peter, Paul & Mary ha fallecido esta noche en un hospital de Connecticut a consecuencia de la leucemia. Trio folk de pureza cristalina, Peter, Paul & Mary fueron cruciales en la popularización de Bob Dylan, suya es la primera versión de Blowin' in the Wind. Empezaron con canciones infantiles con mensaje (Puff the Magic Dragon), siguieron con préstamos de Dylan y canciones protesta, y terminaron cantando a John Denver (Livin' on a Jet Plane). Omnipresentes durante los años 60, siempre estuvieron a la cabeza de las marchas por los derechos sociales y fueron parte de las voces más visibles en las manifestaciones contra la guerra de Vietnam hasta que el cambio de década los pilló con el paso cambiado. Sus canciones supusieron la banda sonora contestataria de una generación. Canciones que, tristemente, quedaron para rondallas eucarísticas y corrillos de campamento.miércoles 16 de septiembre de 2009
Son rumores...
De un tiempo a esta parte, cada vez que abro mi correo electrónico me encuentro con una miríada de mensajes de compañías fantasma que pretenden venderme todo tipo de Viagra y de productos para alargar el pene. Estoy empezando a preocuparme. ¿Sabrán algo que yo no sé? ¿Les habrá ido alguien con algún cuento? ¿A qué viene tanto interés en mi capacidad amatoria y/o procreadora? ¿Hasta dónde alcanza la extensión de las habladurías?Más novedades musicales
WILCOThe Album
Wilco nos entrega en su último disco la colección de canciones más directas y sencillas que ha publicado hasta ahora. Un album cargado con melodías repletas de belleza y de referencias a la música de John Lennon. Más pop que sus anteriores obras y alejado de los presupuestos del sonido Americana, este es el trabajo más asequible de la banda de Chicago hasta la fecha. Delicioso e ideal para acompañar sus lecturas de una noche de viernes.
THE LOVES
Three
Bubblegum sesentero con toques Glam desde Cardiff. Canciones luminosas y alegría de vivir con reminiscencias de los primeros Jesus and Mary Chain y Primal Scream. Música con mucha luz y ni sombra de oscuridad para despertar una soleada mañana de sábado. No va a cambiar su vida, pero, hey, tampoco le va a hacer daño.
ASTRAThe Weirding
Neo-Prog-Rock de largos desarrollos sinuosos que remiten a los Pink Floyd de A Sarceful of Secrets, Meddle y Wish You Were Here. Los chicos de Astra se han estudiado su colección de discos de Rock Sinfónico y saben utilizar sus instrumentos. Con la dosis correcta de pompa y virtuosismo, y sin demasiadas divagaciones, The Weirding es el disco perfecto en el que perderse una perezosa tarde de domingo.
martes 15 de septiembre de 2009
La Saga de Conan 28
Planeta sigue adelante recopilando por orden cronológico y en bonitos tomos las mejores aventuras de nuestro bárbaro cimmerio favorito. Acaba de ser publicado el volumen 28, El Fénix en la Espada. Se trata de uno de los mejores números de esta colección casi perfecta. Se compone de dos adaptaciones de relatos originales del autor de Conan, Robert E. Howard, y de otras dos historias, todo a cargo de Roy Thomas, el mejor guionista de la serie. Cuatro relatos de un Conan que comienza a reinar en Aquilonia. Parece ser que en esta colección se van a publicar todos los episodios de Conan en su etapa de rey originalmente vistos en The Savage Sword of Conan. Más adelante Planeta promete reeditar la propia colección Conan Rey en color y en tapa dura. Con esto el aficionado podrá disponer de todas las aventuras del bárbaro que relatan su madurez al frente del reino más poderoso de su tiempo.
Cabe destacar La Ciudadela Escarlata, un relato magistral y el único ilustrado por Frank Brunner, un dibujante que, desgraciadamente, no se prodigó más en la serie. Tanto en guión como en dibujo, uno de los momentos cumbre de toda la saga (con minúscula) del cimmerio. Respecto a la propia edición de este volumen, hay que señalar que las nuevas rotulación y traducción ayudan con mucho a mejorar lo antes publicado en España por cualquier editorial. Sin embargo, el tomo vuelve a estar demasiado cargado en negros, haciendo que los grises se oscurezcan en exceso o, por el contrario, desaparezcan, perdiendo así en sutileza y matices. Con todo, la mejor edición de Conan hasta la fecha y una colección indispensable para todo fan de Conan, de Robert E. Howard, de Roy Thomas o de John Buscema. O, como es mi caso, de todos ellos cuando se juntan.
lunes 14 de septiembre de 2009
El continuose del empezose
Tienen 21 y 18 años. La mayor acaba de terminar Educación Especial y está apunto de marcharse a un país sudamericano para trabajar con niños en ese país. La otra está recién llegada de hacer un largo viaje post-bachillerato y este año comenzará la Universidad. Con apenas disimulado orgullo de padre les muestro este blog. "Elpequeñomisantropo..." lee una de ellas. "Misántropo", corrijo yo acentuando la tilde. Detecto un leve parpadeo de perplejidad completamente desprovisto de curiosidad, pero aún así me lanzo. "No sabes lo que es", digo. No es una pregunta. "No", me responde con naturalidad. Miro a la otra. Tampoco. Decido apelar a su condición femenina. "Y un misógino ¿sabeis lo que es?". "Eso sí lo he oído", dice la menor. "Es como un insulto ¿no?" intenta confirmar la mayor. Yo, durante unos instantes, pondero si me merece la pena el darles una respuesta.
Alvar Mayor
Obra del genial guionista argentino Carlos Trillo y del dibujante Enrique Breccia, hijo del también ilustrador Alberto Breccia, Alvar Mayor parte del relato de aventuras con héroe justiciero en perpétuo viaje en socorro de los débiles y desvalidos, para mutar en una suerte de Mil y Una Noches indiana ambientada en un Imperio Español en las Américas mitológico y de leyenda poblado de sueños y seres de fantasía.Alvar Mayor, el personaje que da nombre a la obra, es un aventurero que camina incesantemente a la búsqueda de algo que jamás logra encontrar. Algo que en ningún momento se explicita. El lector sospecha que lo que busca Alvar Mayor es a sí mismo. Su propia entidad como persona y una idea mítica de la felicidad. La misma idealización de la felicidad que siente el hombre de hoy. La sospecha de que la vida tiene que ser otra cosa diferente a esto que vivimos.
En sus viajes el protagonista se encontrará con una pléyade de secundarios esperpénticos que, como en un grand guignol, exponen las miserias y los anhelos humanos. Los autores disponen de estos estereotipos como medio para contar una historia que reflexiona sobre la condición humana. Ciudades perdidas, tesoros escondidos, dioses olvidados, damas encantadas, monstruos amenazantes, villanos depravados, amores imposibles, nativos orgullosos. Todos desfilan ante el lector en un entorno de ensoñación onírica y de cuento fantástico de tradición oral.
El estilo de Breccia es de un expresionismo impactante, realista y feista al mismo tiempo. De rasgos exagerados. A lo largo de cada episodio el maestro demuestra su dominio de la anatomía y su maestría con la iluminación. Una iluminación rotunda, en un blanco y negro durísimo, sin grises. Donde mejor se luce el dibujante es en el despliegue de escenarios. Desde junglas exóticas a ciudades coloniales. Son sus paisajes de caminos polvorientos y de cielos extrañamente bellos y extraterrenos. Y es en sus caracteres de pieles ajadas y resecas, con ropas harapientas, bocas desdentadas y uñas como garras, donde da la medida de su excelencia.
Se le puede achacar a Breccia un dibujo algo estático, que se manifiesta en la rigidez de las escenas de lucha, muy mal llevadas a base de primerísimos planos. Pero es que ni al dibujante ni al guionista le interesan esos combates, muchas veces grotescos, si no ridículos. El objetivo de los autores es mostrar lo que lleva a estas luchas y, sobre todo, las consecuencias de las mismas.
El tono de los relatos irá evolucionando a un protagonista transmutado en antihéroe, mientras que las damas paulatinamente irán acercándose a las princesas de los cuentos. Guionista y dibujante se aseguran de marcar un contrapunto siempre desmitificador. Cuando Alvar Mayor ejerce de héroe clásico, la dama se representa como una Aldonza Lorenzo, que pasa a convertirse en Dulcinea cuando según Alvar Mayor va alejándose de sus papel de benefactor justiciero y pasa a ser espectador de sucesos cuasi surreales. En definitiva, se trata de una extraña obra maestra, clásica, obligatoria y necesaria. A must.
domingo 13 de septiembre de 2009
Northlanders
Northlanders es un comic que gusta desde un principio, pero que no llega a entusiasmar. La trama necesita tiempo para que se vaya desarrollando y mejorando, ganando en profundidad e interés según avanza. La parte del león recae en las manos del dibujante, Davide Gianfelice, quien consigue ya en el comienzo dar lustre a un comic meramente entretenido hasta que logra engancharte del todo. El presupuesto de partida es tópico, pero interesante. El joven hijo de un jefe vikingo abandona su poblado y se marcha a la civilización. Allí descubre un nuevo mundo brillante y lleno de atractivo donde pierde todo interés por la pequeña comunidad cerrada donde nació. Pero con la muerte de su padre, su tío usurpa su herencia. El protagonista sólo quiere coger su dinero y volver a las ciudades mediterráneas. Sin embargo, lo único a que puede aspirar es a obtener es su derecho a gobernar en su tierra, justo lo que rechaza.Ahí reside el conflicto inicial que desemboca en un baño de sangre. Lo antiguo contra lo nuevo, lo joven contra lo viejo, lo excitante contra lo aburrido. Es la misma vieja historia que ha pasado generación tras generación. El hijo que reniega del padre y de sus raíces para prosperar en un mundo nuevo, y que se ve obligado a regresar a un lugar en el que se siente lastrado. El hombre fuera de lugar en su propia tierra. El relato va ganando fuerza y complejidad según avanza. Lo interesante de la segunda parte de la historia está en la evolución del personaje, en cómo cambia su actitud y su perspectiva. El protagonista crece y madura hasta llegar a formar parte de lo mismo que rechaza. Pasa del cinismo y el distanciamiento a proteger la foma de vida de su pueblo y sus creencias. Y es ahí donde el guionista, Brian Wood, se luce con destreza y buen hacer.
En la cuenta negativa de este comic deberíamos apuntar que todo parece demasiado moderno. Moderno en el mal sentido. El aspecto del protagonista es demasiado moderno, su lenguaje es demasiado moderno, su actitud es demasiado moderna, sus motivaciones y sus reacciones son demasiado modernas. El lector se siente por momentos desplazado y no es capaz de entrar en la historia ni creérsela. Salvado este escollo, Northlanders es un comic disfrutable que promete convertirse en una saga dentro de la línea Vértigo que publica Planeta, y que bien merece una oportunidad si sobrevive al baile de dibujantes que anuncia.

sábado 12 de septiembre de 2009
La vida es buena si no te rindes
Gregory Gallant, alias Seth, nos ofrece a través de Sins Entido un trabajo semi-autobiográfico, La Vida Es Buena Si No Te Rindes. El buen hacer habitual del autor de Ontario se manifiesta en un dibujo elegante, claramente reminiscente de las ilustraciones de humorismo gráfico de los años 40 y 50. Con líneas limpias y nítidas, y en un añejo bitono que proporciona bonitos relieves en color verdoso.La historia que nos cuenta, su obsesiva búsqueda de información sobre un ficticio dibujante de segunda fila que llegó a publicar un chiste en la prestigiosa revista The New Yorker, es la excusa tras la que se enfunda Seth para reflexionar sobre la vida, sobre sí mismo y sobre su arte. Sobre la existencia misma. El lento discurrir de la historia permite que el autor se recree en grandes escenarios interiores y exteriores, tanto rurales como urbanos, de su Canadá natal. Muchas veces es la ciudad la verdadera protagonista, su arquitectura, sus tejados, sus gentes y su ambiente.
Todo ello queda pespunteado por el autentico zumo de esta novela gráfica. El monólogo interior del dibujante que conduce a reflexiones del protagonista acerca de la belleza ajada del pasado. A través de viejos edificios y escaparates de tiendas de segunda mano nos sumerje en la nostalgia de un tiempo pasado que presume fue mejor. El dibujante al que busca y el autor de esta obra se solapan en vida y estilo, de modo que los naturalistas dibujos de Seth llevan a tácitas observaciones sobre sí mismo y sobre su entorno. En muchas ocasiones sin palabras, sólo con reveladoras instantáneas de una pléyade de figurantes y secundarios.
Las más de las veces esta mirada se torna amarga y cruel tanto consigo mismo como con el mundo que le rodea. El autor manifiesta una constante añoranza de un pasado perdido que se le antoja más apetecible, reflejo de su huida de su propia vida y de su tiempo, del vacío que le rodea, del agujero interior que siente y que se refleja en su cara. El autorretrato que nos muestra Seth es el de un hombre con un rostro frío, imperturbable, falto de expresión.
Sólo hacia el final el Seth autor-personaje expresa emoción. Una emoción que se manifiesta curiosamente con un significativo primer plano, que es cuando su dibujo funciona peor. El estilo en el que el canadiense se maneja con mayor destreza y se disfruta mejor en los planos medios y generales. Es en esos momentos finales cuando siente que su búsqueda conduce a la nada, cuando siente que su vida es esa nada. Cuando sabe que está vacío, como ha dicho justo en la página anterior, es cuando manifiesta aceptación explícita con esa sonrisa final. Por fin el personaje sigue adelante y asume que la vida es buena si no te rindes.
The First Days of Spring

Desde Twickenham Noah and the Whale nos alimentan el espíritu con delicados arreglos orquestales que rozan la excelencia en su segundo larga duración. Una propuesta que reinventa los clásicos con una lujosa producción y que remite a Scott Walker vía bandas tan recomendables como Tindersticks, Spain y Jack. No esperes relámpagos en las venas, sino soundtracks imaginarios y bandas sonoras inexistentes que, como único pero, precisarían de un cantante más expresivo. The First Days of Spring, sonidos cálidos y envolventes para espíritus introvertidos, reflexivos y solitarios.
Las nuevas aventuras de Johnny Marr

El ex-Smiths vuelve a la carga. Tras sus devaneos con Modest Mouse, Johnny Marr regresa secundando al combo de Yorkshire The Cribs con un album de Pop-Rock independiente avant-la-lettre. Ignore the Ignorant es una grabación que se deja oir en un bar mientras te tomas una cerveza. Un poco power-pop, un poco college-rock. Me pregunto cuánta atención se le prestaría a este disco si el guitarrista de Manchester no estuviera involucrado en él. Marr, por su parte, ha prometido un segundo album al frente de su banda, The Healers.
I Was Born to Love You
Freddie Mercury se está muriendo. El público no lo sabe y él está recurriendo a toda canción que tiene a mano para dejar una última declaración para la posteridad. Ahora es inevitable interpretar esas canciones a la luz de las trágicas circunstancias de su muerte: The Show Must Go On, In My Defence, Was It All Worth It, Too Much Love Will Kill You, These Are the Days of Our Lives, Let Me Live, My Life Has Been Saved... El disco póstumo Made In Heaven, desde su título, carga las tintas en del lado más dramático y sentimental. En él Queen ofrece canciones de aceptación, de madurez, panegíricos a la vida. Pero hay una canción definitiva y definitoria que tal vez pase desapercibida. Mercury regraba junto a sus compañeros una canción de su único disco en solitario, Mr. Bad Guy. En I Was Born To Love You es donde podemos escuchar al cantante plantándole cara a la vida, enfrentándose a ella, luchando por ella y comiéndosela a dentelladas. Puede que parezca una canción intranscendente, un divertimento ligero que se rescata para completar un album, pero hay en ella un sprint final en el que Mercury se dispara, aúlla, se ríe a carcajadas, mezcla retazos de otras canciones y desafina sin pudor. Se nota con fuerzas revividas, invencible, inmortal. Y no cesa de gritar "It's magic! It's magic!" Es magia lo que siente correr por sus venas, la magia de volver a sentirse joven y sano. Vivo. Cada vez que escucho ese crescendo final se me pone la carne de gallina porque recuerdo a ese jovenzuelo descarado enfundado en mallas que se pavoneaba en el escenario a lo largo de los años 70. Y sé que en el momento de zambullirse en esa canción, por su espina dorsal corrían descargas eléctricas también. Su último mordisco a la vida. El Freddie Mercury de siempre dejando un testamento de amor y lujuria por la existencia tan vital como el de Iggy Pop en Lust for Life.viernes 11 de septiembre de 2009
Tamara Drewe, al cine

Stephen Frears se propone estrenar en 2010 una película basada en Tamara Drewe, la novela gráfica de Posy Simmonds recientemente publicada por Sins Entido y que fue serializada previamente en el periódico británico The Guardian. La elegida para encarnar a la protagonista es la inglesa Gemma Arterton, antes vista en Quantum of Solace, la útima película de James Bond. Próximamente, en este sin duda su blog favorito, podrán leer y disfrutar la reseña de la peculiar obra de Ms. Simmonds.
Novedades Musicales
Amazing Baby: RewildLa banda neoyorquina presenta en su disco de debut una amalgama de influencias que van desde los coros a lo Beach Boys a la psicodelia espacial. Con su riqueza melódica y de arreglos, y sus ritmos sesenteros nos remiten a un cruce entre unos Animal Collective menos disparatados y unos Flaming Lips menos esotéricos. La diferencia radica en el despliegue guitarrero y el tono vivaracho que surca el disco constantemente de principio a fin, sólamente marrado por un cierto sonido barato en la producción. El problema es que entre tanta pirotecnia se echa de menos que haya canciones concretas y no sólo un despliegue de buen hacer.
Bowerbirds: Upper AirNada más escuchar los primeros compases del segundo larga duración de este dúo de Carolina del Norte sabes que te enfrentas a una obra profundamente americana. Un disco acústico y nocturno de raíces folk, blues, hillbilly y bluegrass con el bonito contrapunto de dos voces, una masculina y otra femenina, salpicado de puntuales arreglos intrumentales que enriquecen la mezcla. Tristemente, algunas canciones a veces derivan hacia esas tonadas de campamento que se cantan a coro, y salvo algún bonito crescendo que también acaba recayendo en la monotonía, en conjunto las buenas intenciones no pueden salvar al album de la sensación de tedio final.
Brendan Benson: My Old Familiar FriendEl fino artesano de Michigan regresa de su estancia junto a Jack White en The Raconteurs (¿o es el culo inquieto de Jack White el que lo ha dejado a él?) para recuperar su estupenda carrera como solista de power pop. Con un sonido que cada vez recuerda más a Badfinger y con sus habituales excursiones en el sonido Motown, el Glam y guiños a Phil Spector, Benson construye una obra que se aproxima a The Beatles del Album Blanco y Abbey Road. Se trata de un trabajo variado, guiado por el buen gusto, y salpicado de arreglos orquestales, sonidos acústicos, guitarras exultantes y teclados elegantes. La discografía de Brendan Benson se está convirtiendo en un catálogo del pop de alta gama y elevado octanaje que mejora con cada entrega.
Elvis Costello: Secret, Profane and SugarcaneUn nuevo salto estilístico de Declan Patrick MacManus. Conocido es el amor de Elvis Costello por la música tradicional americana. Lo ha demostrado desde su disco de versiones de country, Almost Blue, hasta su excelente King of America junto a T. Bone Burnett. Ahora vuelve respaldado por este productor y guitarrista, y con un album de título quintaesencialmente Americana. Costello desgrana sus temas a base de guitarras acústicas, dobros, mandolinas, steel guitar y el violín típico de este sonido. Con la bilis propia del autor londinense, pero desde la ortodoxia del Country & Western y con la habitual buena factura de este veterano artista.
Los Muertos Vivientes, reeditado
Aquellos que llegaron tarde a la imprescindible serie Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman están de enhorabuena. Planeta acaba de reeditar el inencontrable número 1 de dicha colección. Ahora a ver cuándo llega el necesario número 9.
miércoles 9 de septiembre de 2009
Novedades y hartazgo

Hoy toca nueva dosis y el adicto sabe que su hombre le estará esperando en la esquina habitual. Sus dedos acarician nerviosamente la pequeña notita en la que lleva apuntadas las cuatro novedades a las que quiere echar un vistazo. Dos americanas, dos europeas.
Northlanders es la que mejor aspecto tiene a nivel gráfico. El dibujo parece cuidado y detallista. La historia tiene un aspecto interesante. Le empieza a molestar esa forma de trabajar en cadena que tienen las grandes productoras americanas. Un tipo crea el argumento, otro desarrolla los diálogos, un tercero hace los bocetos a lápiz, otro más los entinta y un quinto finalmente los colorea. El adicto siempre ha preferido las obras de autor, le parecen más auténticas, con más personalidad. Se pregunta porqué demonios no habrán llamado a esto "El Pueblo del Norte". Aún así se la echa al coleto. Northlanders, al fin y al cabo, es una obra en la que "sólo" participan tres creadores. Siente que, sin deslumbrarle, tampoco le va a defraudar y que el guión estará a la altura de los dibujos. Su ración de aventuras oscuras está garantizada.
House of Mystery sigue la línea del comic estadounidense de hoy en día. De brillante factura, de dibujo cuidado y actual, con imágenes impactantes y colorines llamativos. Una vez más algunos dibujantes se decantan excesivamente por la caricatura y la estética manga. Al adicto esta tendencia le distancia de la obra. Se le hace machacona y repetitiva. Es un tipo de factura que ya se ve en demasiadas publicaciones que pretenden tener una imagen moderna y atractiva para el público más joven, pero que no es la más adecuada para todo tipo de género, piensa el adicto. Sin embargo está demasiado influido por la lectura de la reciente Locke & Key y hay algo en esta obra que le recuerda al comic de Hill y Rodríguez. Así que esto juega en favor de House of Mystery y la añade a su zurrón sin dudarlo mucho.
Le llega el turno a su dosis de BD. Tras El Último Troyano, la obra de Valérie Mangin publicada dentro de la serie Crónicas de la Era Galáctica, se encuentra con el segundo volumen, La Ira de los Dioses. El adicto tiene encima de su mesa, a medio leer, el primer tomo. El dibujo es espectacular, aunque la historia en sí no acaba de absorberle. Tal vez esté de otro humor, pasando otra racha muy diferente, porque el adicto se encuentra mucho más feliz con lo que está leyendo ahora, La Vida es Buena si no te Rindes, de Seth, y este tipo de comic no se le parece en nada. Pero el adicto sabe que cogerá este librito y lo archivará en su estantería a la espera de que llegue un momento más propicio. Y decide darle una oportunidad. Sólo espera que la historia que le cuente merezca la pena. Tres de tres. El temblor y el sudor frío empiezan a remitir.
Hojea su última selección. La Gloria de Hera, de Rossi y Le Tendre. Los autores de Tiresias vuelven con otro comic que tiene, casi como las Crónicas de la Era Galáctica y tantos otros, todas las características de la Bande Dessineé, todas sus virtudes y todos sus defectos. Dibujantes demasiado similares entre sí. Un Christian Rossi con una tendencia hacia la caricatura infantilizante más irritante aún. Más capa y espada, más caballos, más peplum, más historias de época, más excusas para mostrar bellos cuerpos desnudos. Historias correctas, sí, pero poco más. Al adicto se suena a género estancado. Tiresias le pareció entretenido, esta Gloria de Hera no lo parece tanto. Lo suelta en el expositor. Lo vuelve a hojear. Lo vuelve a soltar. Tal vez otro día. El adicto quizá se siente saturado. Busca su dosis con la esperanza de encontrar ese algo que vuelva a agarrarle por las tripas. Seguramente esta noche, mientras las compras del día descansan en su estante, volverá a meterse en la cama con un tomo de la edición de Manuel Caldas de Príncipe Valiente. "Ah", pensará, "Ya no se hacen comics como este".
Northlanders es la que mejor aspecto tiene a nivel gráfico. El dibujo parece cuidado y detallista. La historia tiene un aspecto interesante. Le empieza a molestar esa forma de trabajar en cadena que tienen las grandes productoras americanas. Un tipo crea el argumento, otro desarrolla los diálogos, un tercero hace los bocetos a lápiz, otro más los entinta y un quinto finalmente los colorea. El adicto siempre ha preferido las obras de autor, le parecen más auténticas, con más personalidad. Se pregunta porqué demonios no habrán llamado a esto "El Pueblo del Norte". Aún así se la echa al coleto. Northlanders, al fin y al cabo, es una obra en la que "sólo" participan tres creadores. Siente que, sin deslumbrarle, tampoco le va a defraudar y que el guión estará a la altura de los dibujos. Su ración de aventuras oscuras está garantizada.
House of Mystery sigue la línea del comic estadounidense de hoy en día. De brillante factura, de dibujo cuidado y actual, con imágenes impactantes y colorines llamativos. Una vez más algunos dibujantes se decantan excesivamente por la caricatura y la estética manga. Al adicto esta tendencia le distancia de la obra. Se le hace machacona y repetitiva. Es un tipo de factura que ya se ve en demasiadas publicaciones que pretenden tener una imagen moderna y atractiva para el público más joven, pero que no es la más adecuada para todo tipo de género, piensa el adicto. Sin embargo está demasiado influido por la lectura de la reciente Locke & Key y hay algo en esta obra que le recuerda al comic de Hill y Rodríguez. Así que esto juega en favor de House of Mystery y la añade a su zurrón sin dudarlo mucho.
Le llega el turno a su dosis de BD. Tras El Último Troyano, la obra de Valérie Mangin publicada dentro de la serie Crónicas de la Era Galáctica, se encuentra con el segundo volumen, La Ira de los Dioses. El adicto tiene encima de su mesa, a medio leer, el primer tomo. El dibujo es espectacular, aunque la historia en sí no acaba de absorberle. Tal vez esté de otro humor, pasando otra racha muy diferente, porque el adicto se encuentra mucho más feliz con lo que está leyendo ahora, La Vida es Buena si no te Rindes, de Seth, y este tipo de comic no se le parece en nada. Pero el adicto sabe que cogerá este librito y lo archivará en su estantería a la espera de que llegue un momento más propicio. Y decide darle una oportunidad. Sólo espera que la historia que le cuente merezca la pena. Tres de tres. El temblor y el sudor frío empiezan a remitir.Hojea su última selección. La Gloria de Hera, de Rossi y Le Tendre. Los autores de Tiresias vuelven con otro comic que tiene, casi como las Crónicas de la Era Galáctica y tantos otros, todas las características de la Bande Dessineé, todas sus virtudes y todos sus defectos. Dibujantes demasiado similares entre sí. Un Christian Rossi con una tendencia hacia la caricatura infantilizante más irritante aún. Más capa y espada, más caballos, más peplum, más historias de época, más excusas para mostrar bellos cuerpos desnudos. Historias correctas, sí, pero poco más. Al adicto se suena a género estancado. Tiresias le pareció entretenido, esta Gloria de Hera no lo parece tanto. Lo suelta en el expositor. Lo vuelve a hojear. Lo vuelve a soltar. Tal vez otro día. El adicto quizá se siente saturado. Busca su dosis con la esperanza de encontrar ese algo que vuelva a agarrarle por las tripas. Seguramente esta noche, mientras las compras del día descansan en su estante, volverá a meterse en la cama con un tomo de la edición de Manuel Caldas de Príncipe Valiente. "Ah", pensará, "Ya no se hacen comics como este".
martes 8 de septiembre de 2009
Top 10 de Alan Moore
Top 10 es otro de esos comics del geniecillo británico con superhéroes. No de superhéroes. Con superhéroes. Un género que él mismo se ha inventado. Por eso el tomo se abre con una de esas largas disertaciones a las que nos tiene acostumbrados y que se hacen del todo incomprensibles hasta que no te adentras en la historia. Una historia a la que ilumina y complementa. Con una deuda manifiesta y nada disimulada a la serie de televisión Hill Street Blues, Top 10 nos cuenta las vicisitudes de una comisaría de policía en una ciudad habitada exclusivamente por superhumanos. En tamaña situación, es asombroso cómo el autor se las ingenia para crear una serie de personajes absolutamente realistas y dotarles de personalidades creíbles. Consigue que lloremos la muerte de uno de los protagonistas y que lo echemos de menos. Consigue que su sustituto, como si fueramos parte de la plantilla de esa comisaría, nos caiga mal. Y consigue que un robot con aspecto de Mazinger Z nos parezca ingenioso y entrañable.
Aún más, logra en este contexto escribir un guión trufado de situaciones humorísticas. Y las risas no surgen sólo del constante desfile de guiños al comic de superhéroes clásico con cameos de todo pelaje y condición, sino a las críticas implícitas y nada veladas que destila hacia el género. Es esta la obra más divertida y disfrutable de Moore, en la que, y probablemente a causa de ello, dedica tanta atención al fondo como a la forma. A lo que quiere contar, como a la manera en que quiere contarlo. Y el lector puede pasar largas horas tanto descifrando bromas dirigidas al habitual de estos comics, como descubriendo a tal o cual personajillo asomar por una esquina de la viñeta, o símplemente siguiendo una trama sin complicaciones plagada de personajes y situaciones rocambolescos.Mucho se ha hablado de que algunos de los dibujantes que han ilustrado las obras de Moore tal vez no eran los más adecuados para realzar la brillantez del guión del británico. No es este el caso. Gene Ha lleva a cabo un trabajo deslumbrante, dentro de los cánones del género superheroico, pero dotado de personalidad y destreza, complementándose perfectamente texto y dibujos. Más tarde Moore y Ha realizarían lo que los modernos llaman ahora una precuela de Top 10, The Forty-Niners, ambientada en la misma ciudad y comisaría pero varias décadas antes. El tono de ese comic es bastante más crepuscular y reflexivo, a lo que colabora una paleta de colores mucho más otoñal, y en el que se nos presentan los inicios de algunos de los personajes que ya habían aparecido en Top 10. The Forty-Niners es una continuación igualmente inteligente y disfrutable que, curiosamente, y porque así está pensado, es mucho más comprensible cuando ya has leído previamente Top 10. Ambos libros, recientemente reeditados por Norma, forman un corpus llamado a convertirse en ese oxímoron que es un clásico moderno.
lunes 7 de septiembre de 2009
El Espíritu que Camina
Corren buenos tiempos para los clásicos. Dicen los de Hermes Press que este septiembre van a empezar a reeditar las tiras diarias de The Phantom, la serie de Lee Falk conocida en España como El Hombre Enmascarado. El plantel de dibujantes que ilustró el personaje a lo largo de los años es impresionante: Ray Moore, Wilson McCoy, Sy Barry... El primer volumen abarca la producción de los años 1936 - 1938 en 320 páginas, y se presenta en el mismo formato en el que esta editorial está publicando también el divertido Buck Rogers. El que abajo suscribe está que se sube por las paredes de la impaciencia.
The Beatles Remasters
Vuelven. Una vez más vuelven. Aunque nunca se fueron vuelven. Y dicen que ahora suenan como nunca, que suenan como deberían haber sonado siempre. Que han librado a su música de ruidos, zumbidos y chasquidos. Que ahora las voces son más claras, los instrumentos más brillantes. Que cada pequeño elemento de su sonido surge a primera línea en toda su plenitud. Pero el fan de toda la vida, el que ha comprado una y otra vez cada remasterización se siente exprimido. Estafado. Engañado. Explotado. Ordeñado. Y seguramente es cierto que esa música tan maravillosa ahora tal vez lo sea un poco más, y que percibamos detalles y componentes que antes quedaban ahogados en las mezclas. Pero ya está bien de que en cada CD siga habiendo los mismos 30 minutos de música. Sin un mínimo extra, sin singles ni caras B, sin tomas alternativas ni inéditos. Con el mismo libreto rácano que duplicaba las fotos de los vinilos originales. Los fans de The Beatles, el grupo más grande de la historia, son los más maltratados por su discográfica. Y esta vez yo paso.Autobombo
El prestigioso crítico de comics, Álvaro Pons, se acuerda de este blog en su imprescindible web La Cárcel de Papel.
domingo 6 de septiembre de 2009
El Universo de los Bros. Hernández
La obra magna de los hermanos Jaime y Gilbert Hernández, Locas y Palomar respectivamente, comenzó a publicarse serializada en la revista Love and Rockets y más tarde ha sido recopilada independientemente en libros por Fantagraphics en USA y La Cúpula en España. Ambas caras de la moneda se complementan y forman un microcosmos que cuenta la experiencia del colectivo hispano. Pero sus vicisitudes pueden ser extrapoladas a cualquier lugar y cualquier sociedad. Sus caracteres y tramas, como en todas las grandes obras, son universales. Mientras que Locas, de Jaime, nos muestra la vida de los chicanos que dejaron su tierra y se marcharon a vivir en los suburbios de los Estados Unidos, Palomar, de Beto, nos cuenta la historia de aquellos que se quedaron, los mexicanos que luchan por la dignidad y la supervivencia entre la pobreza en el pueblo ficticio de Palomar.
En ambos casos lo que en realidad se nos presenta es una sociedad urbana y una sociedad rural, con sus jovenes, sus niños, sus ancianos, sus relaciones, sus problemas y sus sueños. Su día a día. Lo cierto es que no importa dónde sucede, ni importa el color del personaje ni su sexo. Esos personajes somos tú y yo. Los hermanos Hernández nos cuentan pequeñas historias en las que muchas veces nos da la impresión de que apenas pasa nada. Son pequeños retazos de vidas cruzadas en los que se nos relata la cotidianeidad de un colectivo humano moviendose en el tiempo adelante y atrás, recurriendo a flashbacks y acciones paralelas contadas desde diferentes puntos de vista. Una realidad cuasi-mágica guiada por un dibujo brutalmente naturalista. El estilo de ambos hermanos, ligeramente caricaturesco, y tal vez por eso rotundamente realista, es cada vez más parecido. Se basa en la línea pura, los entramados a rayas, la mancha en negro en contraste con la vida llena de grises de sus personajes.
Reflejo del propio dibujo, el guión a veces parece que lo que nos cuenta son partes de una simplicidad extrema que teje un complejo tapiz. Otras veces pensamos que la estructura del fogonazo de historia que se nos presenta es una maraña demasiado complicada que, sin embargo, se nos presenta con una claridad meridiana cuando lo vemos en su contexto. Es el lector el que debe reunir las piezas e ir componiendo el puzzle. La narración pasa del crudo realismo a la mitificación romántica de las clases más desfavorecidas. Desde una perspectiva muchas veces revolucionaria, se hace una defensa de los más necesitados con un guión repleto de frases demoledoras como puñetazos. Somos testigos, como en la vida misma, del contraste entre situaciones tremendistas y otras mucho más livianas. El humor que destilan ambas series desvela una mirada llena de ternura y comprensión hacia el ser humano.
Palomar y Locas se diferencian y a la vez se complementan. Muchas veces se ha comparado esta obra con Cien Años de Soledad de Gabriel García Márquez. Su estructura da saltos en el tiempo, vemos situaciones que no sabemos si son o no reales, se nos muestran pasajes inconexos que mucho más tarde revelarán su coherencia y su importancia. Los personajes aparecen y desaparecen, los vemos primero adultos, incluso ancianos, luego niños. Probablemente el propio Beto Hernández propició esta compararción en un momento de su Palomar con una referencia explícita. No se me ocurre una forma mejor de definir ambas series. "Trata de nosotros, de nuestras vidas (...) es divertido y triste y cálido y cruel, y progresista y loco e inteligente, pero absolutamente brillante". Y luego, en un rasgo de humor y humildad otro personaje rebate: "Sólo si te gusta la reiteración incesante y la hipérbole infantiloide". El universo de los hermanos Hernández es una obra que sólo precisa de sumergirse en ella y dejarse arrastrar por personajes inolvidables que maduran, cambian y evolucionan. Que parecen tu grupo de amigos, parte de tu familia. Tú mismo.El regreso de Murena
Por fin Dargaud anuncia la publicación en noviembre del número 6 de la extraordinaria serie Murena. Jean Dufaux y Philippe Delaby continúan relatándonos la complicada trama de intrigas alrededor del emperador Nerón. Una documentada historia de traiciones, sexo y violencia, magníficamente dibujada y con un guión cautivador. Con permiso de La Edad de Bronce de Eric Shanower, el mejor comic de género histórico del momento. Esperemos que Planeta, la editorial que lo publica en España, no tarde mucho en ponerse al día.
sábado 5 de septiembre de 2009
Segundo Parte de Guerra
Siempre vas corriendo a todas partes. Te levantas con prisa y te duchas deprisa. Hablas deprisa y gesticulas con prisa. Cada pequeña cosa que haces, la haces con prisa. Comes deprisa, caminas deprisa, respiras deprisa. Hasta duermes con prisa. Siempre corriendo porque tienes la impresión de que la vida se te escapa, que lo que estás viviendo no puede ser verdadera vida y que la vida tiene que ser algo más. Que está más allá. Que tienes que salir de donde estás para lograr alcanzarla. Hoy te has dado cuenta de que, con tanta prisa, lo que haces es dejar la vida detrás.
viernes 4 de septiembre de 2009
El Gusto del Cloro

El Gusto del Cloro, la obra de Bastien Vivès recientemente publicada por Diábolo, es un libro bonito. Es un artefacto hermoso. Es un objeto bello. Es, probablemente, una obra de arte. Es una apuesta arriesgada que apela a los sentidos y a la sensibilidad del lector. Le tenía muchas ganas a este librito, tenía grandes referencias sobre él y estaba muy predispuesto a que me gustase. Tras una primera lectura, me queda una sensación agridulce. Vivès sabe bien lo que quiere contarnos y sabe cómo hacerlo, sabe manejar la cámara y el ritmo narrativo. Es esta una historia llena de silencios y de miradas, de sobreentendidos y metáforas donde el lector tiene que completar lo que no se cuenta. Pero es que lo que se cuenta es una mera anécdota que se alarga lentamente y no va a ninguna parte. Asistimos al proceso del enamoramiento, a ese primer momento epifánico del descubrimiento de la persona amada, a la dolorosa sensación de darte cuenta de que no existe nada más para ti. Y eso es todo. Durante 140 páginas el autor nos muestra a dos personajes intentando comunicarse y diciéndose a sí mismos más cosas de las que expresan. El lector lo intuye, lo comparte y completa la información porque conoce el sentimiento. Pero al final, al igual que al protagonista, no le queda más que el vacío, la amargura, la desazón y el desconcierto. Una decepción. Y aún así... qué hermosa.
jueves 3 de septiembre de 2009
Novedades de IDW
La editorial estadounidense IDW Publising sigue con su misión de reeditar las tiras clásicas de los periódicos norteamericanos en su colección The Library of American Comics. Tras Scorchy Smith y Terry and the Pirates, le toca el turno a los volúmenes 8 de Dick Tracy y 3 de Little Orphan Annie. Ambas series, obras de Chester Gould y Harold Gray respectivamente, y que serán más recordadas por el neófito por sendas adaptaciones cinematográficas, alcanzan con estos tomos el inicio de sus etapas más populares. Little Orphan Annie, pobre huerfanita, no tiene quien la publique en España. De Dick Tracy se ocupa Norma, del que ha sacado a la calle un volumen en una edición ligeramente diferente a la original. En próximas fechas IDW anuncia Rip Kirby, Li'l Abner y Bringing Up Father. Libros en gran tamaño, restaurados con cariño y editados con mimo. El festín está preparado.martes 1 de septiembre de 2009
Vuelve el Corsario de Hierro
Llega antes de lo esperado el segundo volumen de la lujosa reedición que está llevando a cabo Ediciones B de la obra de Mora y Ambrós El Corsario de Hierro. Un libro a gran tamaño y de calidad extraordinaria que reproduce fielmente los dibujos de Ambrós en un glorioso blanco y negro. Un goce para la vista, para el olfato, para el tacto, para el paladar y hasta para el oído. A la venta el 23 de septiembre. ¿Para cuándo El Jabato?
Emitt Rhodes, One Man Band
Pobre Señor Rhodes, pocos lo conocen, ya casi nadie se acuerda de él. Y de los cuatro que lo hacen, tres ni siquiera saben escribir correctamente su nombre. No se merecía tal destino. Y él lo sabe. Sabe que el suyo es el caso de un talento destinado a ser un nombre mayor en la historia de la música popular. Y sabe que su carrera fue cercenada por la voracidad de las compañías discográficas. Por eso está tan dolido, por eso su aspecto hoy en día dista mucho del de aquel jovencito angelical que adornaba las portadas de sus discos.
Cuando Emitt Rhodes, nacido en California en 1950, tuvo su mayor momento de gloria en las listas de éxitos, que coincidió, rara cosa, con su punto más álgido de creatividad y calidad compositiva, ya tenía una larga trayectoria a sus espaldas dentro del mundo de la música. No había alcanzado la adolescencia y ya tocaba la batería en The Palace Guard, una de las bandas de aquella hornada que surgió por doquier en Estados Unidos a rebufo de la llamada Invasión Británica. Con ellos llegó a grabar varios e interesantes singles entre 1964 y 1966. Pero la inquietud del joven Emitt no le permitía quedarse al fondo del escenario aporreando unos parches.
Poco después formó su propio combo, The Merry-Go-Round, con el que muy pronto cosechó varios éxitos locales en 1966 que les llevaron a grabar un LP al año siguiente en el que las labores compositivas recaían casi exclusivamente sobre sus espaldas. Rápidamente Fairport Convention, el gran grupo de folk-rock británico, versioneó una de sus canciones para su album de debut. El grupo, con una evidente deuda de la etapa intermedia de The Beatles, envuelto en la furia de las giras promocionales y la disparidad de criterios, se disolvió poco después. Mientras que el resto de integrantes se dedicaban a labores como músicos de estudio, o se integraban en la banda del ex-Byrd Gene Clark, Rhodes iniciaba su carrera en solitario.
Su primer disco, de 1970 y bautizado con el hombre de su creador, es obra exclusiva suya. Registrado en el estudio casero habilitado en su garage, Emitt se encarga de la producción y de todos los instrumentos y voces que aparecen en la grabación. Juan Palomo genial y autosuficiente, Rhodes es un multiinstrumentista brillante que dota a sus canciones de arreglos perfectos y certeros. De voz cálida, sabedora de cómo tocar la fibra adecuada en cada momento, denota un timbre sorprendentemente similar al de Paul McCartney. El album no parece obra de un solo hombre, anticipando lo que luego harían músicos insignes como el propio McCartney, Todd Rundgren y Prince. Rhodes compone canciones pop como puñetazos, de esas que a la primera escucha tarareas sin darte cuenta, pero de una calidad inusitada. Como dijo Nick Lowe, es pop puro.
En cuanto este primer disco empieza a escalar puestos en las listas de ventas, su anterior compañía se apresura a lanzar una recopilación con temas abandonados entre la disolución de The Merry-Go-Round y la grabación de este disco de debut. El público, despistado entre ambas ediciones, no sabe en cual está esa canción que oye sonar en la radio y las compras se dividen, lo que impide que ninguno de ellos llegue demasiado alto en las listas. Fue un caso de bad timming. Pero su discográfica no estaba satisfecha con esto. Rhodes había firmado un contrato leonino que le obligaba a estar de gira continuamente para promocionar el album y a entregar uno nuevo cada seis meses. Rhodes tenía más gastos que ingresos, no era capaz de componer con la calidad que él deseaba a tiempo y encargarse de toda la grabación a la vez. Se sentía frustrado y explotado.
Agobiado por las deudas, saca un par de LP's más. Son altamente recomendables, pero ya no es lo mismo. En la portada de estos discos se ve a un hombre cansado, con el gesto agrio. Amargado y derrotado, Emitt Rhodes se retiraba de la primera fila del mundo de la música en 1974 para dedicarse en su estudio a la producción de otras bandas de su localidad. Años después, una pequeña canción, un retazo, sería rescatada para la banda sonora de The Royal Tenenbaums. Siempre que Rhodes recuerda esa etapa, lo hace con resentimiento. Pero a nosotros nos queda un puñado de discos magistrales. Toda su obra es de un nivel envidiable, pero ese primer disco homónimo en solitario, tal vez sólo la primera canción de ese disco, vale por toda la carrera en solitario de Paul McCartney.
Cuando Emitt Rhodes, nacido en California en 1950, tuvo su mayor momento de gloria en las listas de éxitos, que coincidió, rara cosa, con su punto más álgido de creatividad y calidad compositiva, ya tenía una larga trayectoria a sus espaldas dentro del mundo de la música. No había alcanzado la adolescencia y ya tocaba la batería en The Palace Guard, una de las bandas de aquella hornada que surgió por doquier en Estados Unidos a rebufo de la llamada Invasión Británica. Con ellos llegó a grabar varios e interesantes singles entre 1964 y 1966. Pero la inquietud del joven Emitt no le permitía quedarse al fondo del escenario aporreando unos parches.Poco después formó su propio combo, The Merry-Go-Round, con el que muy pronto cosechó varios éxitos locales en 1966 que les llevaron a grabar un LP al año siguiente en el que las labores compositivas recaían casi exclusivamente sobre sus espaldas. Rápidamente Fairport Convention, el gran grupo de folk-rock británico, versioneó una de sus canciones para su album de debut. El grupo, con una evidente deuda de la etapa intermedia de The Beatles, envuelto en la furia de las giras promocionales y la disparidad de criterios, se disolvió poco después. Mientras que el resto de integrantes se dedicaban a labores como músicos de estudio, o se integraban en la banda del ex-Byrd Gene Clark, Rhodes iniciaba su carrera en solitario.
Su primer disco, de 1970 y bautizado con el hombre de su creador, es obra exclusiva suya. Registrado en el estudio casero habilitado en su garage, Emitt se encarga de la producción y de todos los instrumentos y voces que aparecen en la grabación. Juan Palomo genial y autosuficiente, Rhodes es un multiinstrumentista brillante que dota a sus canciones de arreglos perfectos y certeros. De voz cálida, sabedora de cómo tocar la fibra adecuada en cada momento, denota un timbre sorprendentemente similar al de Paul McCartney. El album no parece obra de un solo hombre, anticipando lo que luego harían músicos insignes como el propio McCartney, Todd Rundgren y Prince. Rhodes compone canciones pop como puñetazos, de esas que a la primera escucha tarareas sin darte cuenta, pero de una calidad inusitada. Como dijo Nick Lowe, es pop puro.En cuanto este primer disco empieza a escalar puestos en las listas de ventas, su anterior compañía se apresura a lanzar una recopilación con temas abandonados entre la disolución de The Merry-Go-Round y la grabación de este disco de debut. El público, despistado entre ambas ediciones, no sabe en cual está esa canción que oye sonar en la radio y las compras se dividen, lo que impide que ninguno de ellos llegue demasiado alto en las listas. Fue un caso de bad timming. Pero su discográfica no estaba satisfecha con esto. Rhodes había firmado un contrato leonino que le obligaba a estar de gira continuamente para promocionar el album y a entregar uno nuevo cada seis meses. Rhodes tenía más gastos que ingresos, no era capaz de componer con la calidad que él deseaba a tiempo y encargarse de toda la grabación a la vez. Se sentía frustrado y explotado.
Agobiado por las deudas, saca un par de LP's más. Son altamente recomendables, pero ya no es lo mismo. En la portada de estos discos se ve a un hombre cansado, con el gesto agrio. Amargado y derrotado, Emitt Rhodes se retiraba de la primera fila del mundo de la música en 1974 para dedicarse en su estudio a la producción de otras bandas de su localidad. Años después, una pequeña canción, un retazo, sería rescatada para la banda sonora de The Royal Tenenbaums. Siempre que Rhodes recuerda esa etapa, lo hace con resentimiento. Pero a nosotros nos queda un puñado de discos magistrales. Toda su obra es de un nivel envidiable, pero ese primer disco homónimo en solitario, tal vez sólo la primera canción de ese disco, vale por toda la carrera en solitario de Paul McCartney.
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